Thursday, December 04, 2008

Mátenme

Sensaciones y recuerdos. Ahí está la valía de la música. Con tal canción te acuerdas de tu primer flan, con esta otra del día que entraste a la universidad, esta otra te causa guacarita porque te recuerda a the bitch / the pimp... etcétera.

Y ahora que escuché el disco de los Killers, chingao, qué revoltijo de sensaciones y recuerdos. De entrada, debo hacer una acotación/queja: no sé por qué mucha gente rechaza a un grupo o artista que les gusta, cuando se vuelven "masivos" (un eterno debate con Inphi). O sea, la música te gusta o no te gusta. Si, al igual que a ti, le gusta a mucha gente, pues qué coños. Ahora, si el grupo, por gustarle a mucha gente, chafea, pues entonces no te gusta. Y ya.

Todo esto porque ayer que pusieron Spaceman en Reactor, creo que fue Erick Martino el que dijo: A ver, ¿quién es el valiente que pondrá al Day and Age como su disco favorito del 2008? Carajo Martino, qué pussy. ¡El disco es una maravilla! Ahora bien, empecemos por la excepción: Human no me gusta, me cagó, me recagó. ¿Por qué? Porque quisieron hacer lo que no pudieron con Read my mind desde un inicio. Human es Read my mind "electrónica". Una patraña hecha para entrar suavecito...

Insisto, eso es lo u.n.i.c.o. chafa, sobre todo porque el disco está suaaaaaave. Losing touch es la rola que me hizo postear sobre esto. Me suena a mi primaria, secundaria, prepa y universidad al mismo tiempo. Spaceman es un piropo nada más desde el nombre, referencia a Elton John y a 4 Non Blondes en piezas que evocan buenos tiempos. Joy Ride es una canción feliz. Y así.

Pero más que una u otra canción, es el mood del álbum lo que mueve. Killers me ha gustado progresivamente en sus creaciones. Se la volaron. Y por eso, con ustedes, mi top 5 canciones de los Killers. Trrrrrrrrrrtsssss:

5. Why do I keep counting? .- Es como el clímax previo al final de una obra de teatro.

4. Leave your bourbon on the shelf .- Me recuerda Japón, y esa guitarra es maníaca por sí sola.

3. Smile like you mean it .- No Mr. Brightside, no All the things that I've done, es ésta la estampa del Hot Fuss, el primer disco.

2. Romeo & Juliet .- Y en su versión Abbey Road, Madre Santísima del Señor.

1. When you were young .- Es la de más punch, la más viva, de las mejores letras, y aparte, la que mayor significado tiene para mí.

Killers, después de escuchar el Day and age, por favor: mátenme.


Para Inphi, que no sé si recuerde, hace muuuucho me presentó a los Killers.

Sunday, November 30, 2008

¿No que no volvían a perdeeeeeeer?

¿No que no volvían a perdeeeeeeer?
¿No que no volvían a perdeeeeeeer?
Nana nana naaa nanana
Nana nana nana
Nana nana naaaaaaaaaa

¿No que no volvían a perdeeeeeeer?
¿No que no volvían a perdeeeeeeer?
Nana nana naaa nanana
Nana nana nana
Nana nana naaaaaaaaaa


Para la Mara (¡un deuvedé! -Y Combo Puma-), Joaoazinho, el Gamo, Mac, Ixchelita, el Dueño de la Fábrica, la Beni, Samer, Etzel, Aldito (chiva pero con orgullo puma), NZ, el imbécil de cuarto de prepa que me jodía... y demás pumas de cepa y de ocasión que quiero. Poco a poco me acordaré de más Pumas para enlistarlos y que no se enojen conmigo por olvidarlos en esta bella lista que quedará para el recuerdo.

21 días

Un día de regreso de la Ibero, Mark Nakamichi me explicó esta teoría que dice que uno tarda 21 días en adaptarse a lo nuevo, llámese coche, novia, trabajo o casa. Que ese lapso es el que uno se toma para acomodarse a las formas, habituarse a los olores... amoldarse, vaya.

Ayer entregué las llaves del Purgas y todo su contenido está en la sala de mi abuela, que me debe estar mentando la madre por el polverío acumulado en el lladró y en esas finísssssimas figurillas de porcelona pegadas con kola-loka desde que mis tíos les zumbaron las cabezas.

En tanto, yo ya me instalé acá en La Casa de la Bugambilia y mi tía me ha hecho sentir en casa. Además de la extrema hospitalidad, cabe destacar algunas diferencias entre las instalaciones del Purgatorio y mi nuevo hogar.

Purgatorio: Una estufa vieja que se cae de vieja, con dos parrillas que no funcionan, una que sí, y otra cuya flama sólo prende en su hemisferio occidental.
La Casa de la Bugambilia: Una estufa ultraacondicionada, con cuatro parrillas con diversos tamaños de flamas (azules, perfectas) para utilizar de acuerdo al platillo a preparar.

Purgatorio: No había mascotas. Debbie, mi planta, se murió por una plaga a pesar de los cuidados de laMara. Alguna vez vivió el Conejo Tonto, pero lo regalé.
La Casa de la Bugambilia: Dos gatos que son los reyes de la casa. Sócrates, felino ancestral ojiamarillo puesto a dieta por su panza, y Demi, apócope de Demóstenes, nombre que se le puso cuando se creía que era macho, jeje.

Y así. Según yo, tiene sentido eso de los 21 días. Dos y contando. Mientras, voy a darle de comer a los mininos. Quién me viera, jaja.


Para la Familia D.B., que accedió a darme alojamiento este rato.

Thursday, November 27, 2008

La última cena

Última cena que, realmente, la haré en el trabajo y no acá en el Purgatuá. Lo más seguro es que sea el platillo por excelencia de los últimos meses: "Atún a las prisas" (o Depeche Atún en francés, jaja). Coincidencias de la vida, hoy es Día de Acción de Gracias. Pues... gracias. Caray, ¿por qué se siente feo esta despedida, si no me despido de nadie sino de un departamento? Sabe... 


Para el coco-wash.

Wednesday, November 26, 2008

Un saludo a mi abuelita que está en Toluca

En mi niñez, es decir, en los fabulosos 80, había dos frases particularmente cajoneras que se utilizaban en específicas situaciones para acentuar 1) lo malo que alguien podía ser en el futbol y/o cualquier otra disciplina deportiva, y 2) las emociones no controladas que podía despertar la televisión.

La primera era: “No manches, tú no le ganas ni al Pachuca”. La otra: “Un saludo a mi abuelita que está en Toluca”.

Yo no sé si era intencional ensañarse con sendas ciudades ubicadas en la periferia del DF (aquí sí aplica decir ‘DF’), pero alguien, probablemente algún tío o papá, según, las aplicaba sin chistar para mofarse o hacerse el chistosito en alguna reunión familiar.

El caso es que… pues ya nomás no aplican. De la primera, el sentido cambió totalmente. Para empezar, ‘no manches’ ya es socialmente aceptada gracias a Adal Ramones, y por otro lado, el Pachuca dejó de ser tan malo… como para no ganarle ni al Pachuca. Tienen hartos campeonatos, son interrrrnacionales, se bañan, y pues ya no aplica ni de broma.

La otra era para referirse a algún mortal entrevistado en la tele, que al verse rebasado por la adrenalina causada por un micrófono de Televisa, de esos con cajita amarilla y signito y bolita naranja, le mandaba saludos a su abuelita que estaba en Toluca, con su respectivo titubeo y brincoteo nerviosón, como gesto máximo de heroísmo… nacón.

La frase, quizá alguno de ustedes recuerde, pudo ser inventada por un comercial (como la de “Acapulco en la azotea”), o por un programa de sketches o algo así (se me ocurren… ¿Los Polivoces?). 

Pero si la del Pachuca ya no aplica, ¡¡esta otra menos!! Yo digo que todo cambió cuando inventaron esos programas de “revista matutina” que mi abuela tanto ama y que yo tanto odio. Ahí nació esa pinchurrienta sección de “Que todo México se entere”, y abarataron el “prestigio” de salir en la tele.

Entonces ahí tienen a Jacinto de Atlacayahualpa, Morelos, diciéndole a su novia Domitila que la quiere mucho y que le pide perdón por robarle los pasadores para su hermana. O a Dominga de Sacalerrehualco, Guerrero, mandándole besos a sus hijos que están con su papá de vacaciones en Veracruz e insistiéndoles en que se pongan la playera cuando se metan al mar, no vaya ser que se quemen.

Y luego, para colmo, llegó YouTube. Y entonces ya no es chido salir en la tele, sino tener un video cagado y recolectar millones y millones de clicks por una gran pendejada que normalmente sucede estando pedo. Y luego que llegue Gamesa y te pague un varo por repetir la pendejada en la tele, ahora patrocinada. Como Edgar, el primer gran ídolo YouTubesco: 



Omitiré, porque no quiero cometer un sacrilegio, al puto de Coyoacán Joe, que tuvo el mismo éxito que Edgar cantando una putería. Porque después se desató la ola de briagos famosos.

También está, por supuesto, el “Tengo Miedo”:



El Dios Eolo:



Llendo por la banqueta:



Dulce Sarahí:



Y el sacrosanto Canaca, que, oh coincidencias de la vida, murió atropellado… por una borracha:



Ahora las frases famosas las crean ellos: “Tengo Miedo”, “Yo no choqué, me chocaron”, “¿Y mis 50 mil pesos qué?”, “Apúntele bien”, “Me amarraron como puerco”, “El hijo del papá”, un laaaargo etcétera.

Pero vienen nuevas generaciones. Y, candidateado por mi primo Alex para ser el heredero de las glorias, les presento (por si no lo han visto)… ¡¡al Ferras!!



Yo digo que eso de “o la bebes o la derramas” tiene todo para ser memorable. Sí pega.

Por cierto, un saludo a mi abuelita que está en Toluca.


Para el Alex, el gran relator de anécdotas.

Monday, November 24, 2008

Adiós al Purgatorio

Así, bajita la mano, han pasado casi 22 meses (de renta) desde aquel 3 de marzo de 2007, primera noche que dormí en el Purgatorio.

Muchas cosas han cambiado desde entonces: mi hermano ya no vive conmigo, murió mi abuelo, mi chamba cambió y estoy comprometido para casarme en el 2009 (¿ah verdad? jaja, quería ver qué tan truchas andan, no crean todo lo que leen).

El Purgatorio ha visto desfilar de todo, pero de todititito. Un noble hogar. Cómodo, céntrico, amplio, adecuado para mis necesidades. Pero ahora, mientras se acomoda la vida, me iré a un destino temporal, una fina escala rumbo a las ligas mayores. Lo que sucederá en mi "mediano plazo" es una completa incógnita, pero el mañana y el quién sabe... esos siempre están definidos.

Me mudo del Purgas y ahí se quedan muchos recuerdos, buenos y malos. Gritos y sombrerazos con el Sub, arduas lecciones de vida con el muchacho. Viajes memorables con la carnalada, pláticas largas laargas laaaargas, reencuentros y fastidios. Momentos para enmarcar en oro, y otros para tirarlos al excusado (¿escusado?), echarles ácido sulfúrico y jalarle de madrazo.

Pero de todos, tengo un favorito. Hay imágenes tan contundentes que resumen momentos, o vidas, inclusive. Tal vez no tanto por lo que dicen, sino por lo que significan para el que la ve. O por las dos cosas. El caso es que afortunadamente, el instante en que adquirí independencia pudo quedar plasmado. Sin adornos, sin muebles, sin presiones. La síntesis de mi estancia en el Purgatorio. Parafraseando a Radioactivo, un 'fuck everyone else'.


Gracias por todo Purgas, pero ¡¡¡vaaamonos riendo chimueloooo!!!


Para la tía Sara. Sin ella, esto no hubiera sido posible.

Tuesday, November 18, 2008

Los hombres no pueden mear y lavarse los dientes al mismo tiempo

Hoy lo comprobé.

Fin.


Para las mujeres, que definitivamente la tienen más fácil si quisieran hacer esas dos actividades al mismo tiempo.