Saturday, October 28, 2006

Experto en Sanborns

Si Carlos Slim se ha hecho putimillonario durante los últimos 20 años, estoy seguro que no ha sido por arte de magia. De entrada, no nació precisamente en un portal de Belén. Luego, supo conectarse con los "amigos" y amigos correctos, y de ahí, como diría mi abuelo, pa'l real.

Además de sus múltiples negocios telefónicos, que son realmente los que lo catapultaron al TopTen de Forbes (casi tan chingón como el de U.N.I.C.O.), los Sanborns se ubican como un joyita única y una auténtica mina de oro. Es que de verdad, ¿qué chingaos no venden en Sanborns? Tarjetitas tontitas de felicitación (de ésas que regalaba yo en secundaria), Pon Pons (los chocolates más fregones en todo el mundo), perfumes, películas, teléfonos, revistas, megapasteles pa'quinceañeras, peluchitos, peluchotes, medicinas y condones. Oséase, es el oasis de la improvisación, cualquier problema se resuelve en un Sanborns. Por si fuera poco, cuentan con un honorabilísimo bar, conocido genéricamente como el "bar de Sanborns', que es un recinto destinado al amor pequeño, o mejor dicho, al de las casas chiquitas.

Dentro de todo este teatrito, el restaurante es totalmente secundario, pero aún así es el recurso de Sanborns que más uso. He visitado Sanborns en cualquier ciudad de la República que sea plaza futbolera. Mi frecuencia en el restaurante mejor amigo del hombre no se debe a otra cosa más que a su red inalámbrica gratuita (bueno, semi-gratuita) que tanto me auxilia en ratos de ocio como éste.

Me encuentro en TuzoLandia, técnicamente viendo pasar el tiempo antes del Pachuca-Toluca, y ante tanta actividad no se me ocurre otra cosa más que lanzar el segundo TopTen de U.N.I.C.O., en esta ocasión dedicados a los Sanborns de este país. No serán 10, ya sé, pero si hay decálogos de no-10, porqué coños no puedo hacer un TopTen de no-10 (¿no me creen? chequen el diccionario)

5. Sanborns Forum, Culiacán. El restaurante es más grande que todo el Sanborns y sólo hay dos cosas: viejos sombrerudos discutiendo de política y mujeres entradas en sus 30 viendo pasar el tiempo al lado de sus hijos. Así como yo, pero con hijos.

4. Sanborns Pachuca. Dentro de la ciudad con menos mujeres bellas del país, el Sanborns ídem del país. Son por las horas nalgas que le guardo cariño.

3. Sanborns San Luis. Ahí compré el Reforma más caro de la historia, a 25 pesos. Explotadores.

2. Sanborns de los Pajaritos. Tanto tiempo perdido, tantas horas guaje que he pasado ahí simplemente por estar cerca de mi país. Y qué lindo es que un canarito vuele por encima de tu mesa y te cague tus chilaquiles.

1. Sanborns de Toluca. Claro, cuál otro. He estado una vez, pero la simple semi-aventura con "Adri" me anima a guardarle un rinconcito en mi corazón. Yo sí le voy le voy al Toluque.

Para los Leaño y toda la publicidad gratuita que reciben con Sanborns. De otra forma, ¿quién se acuerda de los Tecos?

3 comments:

l'aldo said...

Yo le doy un voto al Sanborns de galerías insurgentes por ser mentor de mis romances de secundaria, luego claro otro al de Coapa, nomás por ser el local saludos compadre

W.J. Porter said...

No soy muy fan de Samborns, más que nada porque le café sabe a té de clacetín y detesto el jingle de "sooooolooo saaaamborns". Debo de admitir que el de Pabellón Bosques ha sido testigo de lo que algún día fue un romance. Sin embargo habría que hacer un top 5 de Vips, en el que pondría por ahi del 3 el de Plaza California, donde los 3 machos más guarros del Aullido se juntaban a desayunar molletes y a hablar de pompis. YEAH!

Chiva Congelado said...

Es que no sabes cómo se extrañan los Sanborn's y los Vip's en Europa (aunque en España haya de los segundos). Una tienda que abra tarde, te vendan cafecito y además tengan todas las tonterías que puedes llegar a necesitar es "priceless".