Wednesday, October 11, 2006

Catálogo de histerias, deducciones y confesiones (Parte I)

Aquí va una de las entregas más sinceras en la historia de U.N.I.C.O. . De todo corazón.

* Soy medio neurótico y medio histérico. Sí ¿y qué?

* Los mexicanos, y aún más los chilangos, solemos decir todo en diminutivo, en chiquito, o sus similares. Por favorcito, un poquito, ay mi mamachita, un segundito, tengo un problemita (o problemilla), lo dejé solito, ay doctor como que traigo un dolorcito. Si se pudiera, también haríamos los verbos diminutivos. ¿Por qué? La neta quién sabe, pero ésa es la tendencia.

* No puedo ver un bonche de billetes (de 2 en adelante) que no tenga a sus miembros viendo para el mismo lado. En mi cartera así les cobro renta, y si tengo oportunidad de ordenar otros bonchecitos (¿ven?), lo hago.

* Si los frascos de catsup, mayonesa, cajeta, mermelada, loción, crema, desodorante o cualquier otro tipo de sustancia, tienen una tapa encima, ésta debe estar bien puesta. No soporto verlas medio puestas. Luego porqué hay accidentes.

* Me cae que Einstein tenía razón. Las mejores ideas vienen al rasurarse.

* Detesto con toda mi alma que se me vean los pies cuando entro a “hacer del baño” en lugares públicos, es una histeria innata. En particular los baños de Sanborn’s y Cinemex parecen diseñados por pinches morbosos que se asomaban por abajo para “ver si estaban ocupados”. Sí como no. Peor aún me parece que haya un espacio de hiperventilación entre cabinita y cabinita. ¿Para qué? ¿Para pedirle a un extraño que te pase papel por si se te acaba? No mames.

* Golden rule: no te limes las uñas en frente de mí. Nunca. Ni de chiste. Nuestra amistad depende de ello.

* Hay dos cosas que odio a más no poder: la calabaza y que haya un coche desconocido en mi entrada cuando llego a la casa. ¿Acaso yo me acuesto en su cama y/o follo en la suya? ¿No es lo mismo? Ah como chingados no… Y no, no tengo “un segundito”. De segundito en segundito ya me deben 67 horas todos los que se han estacionado en mi entrada.

* Los iPods son el mejor invento de los últimos 10 años, pero han dificultado la comunicación inter-aparatos en el gimnasio. Ya todos, yo incluido, nos encerramos en nuestra música e imposibilitamos cada vez más el glorioso: “Oye, ¿sabes cómo programar la caminadora?” (Sonrisa cajonera con tintes de pendejo a huevo).

* Un buen blog no está determinado por la cantidad de comments que le dejan. Bueno, más o menos. Son como las monedas en el sombrero del mimo. Puede estar el pinche Marcel Marcel actuando, pero sin dinero no baila el perro.

* Premio al dicho de la semana: Está muy ojón pa’paloma, muy negro pa’huevo y muy redondo p’aguacate (Germán Dehesa).

Para Anaid, ¿cómo chingados le hiciste para aguantarme tanto tiempo?

8 comments:

Anonymous said...

qué tal un viaje en metro?

*yo invito

Anonymous said...

Sabes que te entiendo perfecto. ¿Cómo dejar la pasta de dientes con la tapa abierta? ¿que la gente no sabe que se seca?.
"Porfavorcito" no lo hagan.

La histeria es algo tan natural y normal como que te guste el By.

W.J. Porter said...

"Histeria" no es la palabra correcta. ¿O acaso es usted un seductor que a la mera hora Chile no Paraguay? Sobre las tapas, nada mas asqueroso que restos de mayonesa en la tapa de la mostaza. Y que bueno que me entero de lo de la limada de uñas. Sobre el Ipod ¿tu en un gimnasio? Mmmmm... no la creo del todo.

Anonymous said...

SI

Anonymous said...

Todos tenemos ciertas histerias en la vida, afortunadamente estas que mencionas no son tan graves.
¿qué cómo te soportaron tanto tiempo? Es fácil adivinarlo, tienes un corazón enorme, una sonrisa encantadora y unos ojos que hacen que la tolerancia se vuelva un estilo de vida, así, sin sentirlo. Que envidia!
Galán!

Anonymous said...

jajajajajajajajaja!

aquí va la respuesta, aunque obviamente alguien ya me ganó con un comentario muy acertado y demostrando la popularidad.

aprendí 2 cosas:
- NUNCA usar la lima de uñas frente a tí
- muchas histerias son evitables, las que no, hay que dejarlas pasar sin discutir pero tampoco dando el avión y escucharte. siempre tienen sentido.

hay que admitirlo, me pareció extraño pero lindo cuando insististe en acomodar mi cartera...

pensé en una o dos que añadir a la lista... ;). jajaja! eres lo máximo.

l'aldo said...

falto una harto importante... si conoce usted lector querido al chanfle que escribe este blo' NUNCA repito NUNCA le toque el cabello, ni para un sape, ni para arreglarle el gallo, ni para cotorrearlo o bajarlo por los chescos... supongo que solo en una situación comprometedora con una chica en la que los cabellos están demás pasa... pero si no, no se arriesgue

Anonymous said...

Se pudiera más tiempo seguro. Si tan sólo te dejaras querer.