Wednesday, June 11, 2008

El secreto del encanto femenino

El dato ya lo había calibrado previamente, pero fue Mele quien lo sacó a la intemperie. Uno de esos insights precisos que revelan mucho con pocas palabras. Y dice así:

El encanto de una mujer radica, básicamente, en su sonrisa.

Cierto, muy cierto. La boca es de los órganos del cuerpo humano (junto a los pies, los ojos y probablemente el ombligo) que manifiestan con mayor discreción su envejecimiento. Y hablando en el mundo de los ganchos visuales, donde todo cae por su propio peso si no se sostiene con bisturí, la sonrisa, espléndida manifestación de alegría, es uno de los focos trascendentes y perpetuos cuando se trata de encontrar belleza.

La elección de la pareja es un tema realmente subjetivo, pues intervienen cientos de factores. Pero de que la sonrisa arrebata, eso que ni qué. Es un símbolo poderoso de conquista, es una pista que indica que vas por buen camino, es el signo inequívoco de que tienes futuro, muchacho. Una sonrisa siempre, siempre siempre, se agradece.

La sonrisa es uno de mis puntos débiles. Por ahí me han pillado todas las mujeres con las que he sostenido romances verdaderos (todas ellas, excepto una, empiezan con A. Con la A de sonrisA). Y es que una buena sonrisa atrapa y no te suelta. Es la puerta de entrada al reino del cariñito y del arrumaco, donde no hay agarraderas, el piso es resbaladizo y el viaje trepidante.

Así pues, venga un aplauso a la sonrisa femenina… la que primero te marea y luego te fulmina. 

Ámonos, hasta rimita me salió papá.


Para Mele, quien se encargó de parir esta bendita verdad. 

9 comments:

IN PHIDELIO said...

En la vida, como en el amor y en las cuestiones de mujeres, hay cosas que nos llegan como preguntas y otras como respuestas.

El punto es saber reconocer cuál es pregunta y cuál es ya respuesta en nuestra vida.

Anonymous said...

TIENES VAAAAAAAAAAAAARIOS PUNTOS DÉBILES. TUS CAPRICHOS Y BERRINCHES, UNOS.

José Antonio said...

Mmmmmmmmmmmm, Mele es un romántico incorregible porque no le queda de otra que tener una vida amorosa en el terreno de lo platónico únicamente, pero así se le estima como eunuco involuntario y asceta sentimental. Una sonrisa efectivamente se agradece, pero yo creo más en los ojos, la boca puede mentir, pero los ojos no, y vas a decir que soy un guarro, pero luego de los ojos yo veo otras cosas que vienen en pares y que vienen al frente, luego levanto la vista a los ojos, o de los ojos bajo la mirada al otro par que me hipnotiza. Sé que tu post es en otro sentido, pero algunos hombres somos así.

l'aldo said...

llevas últimamente la boca llena de razón

Mac said...

Pip me ganó el comentario. No tengo nada más que decir.

Esa ida al Beluga... said...

Yo soy "A", en qué categoría entro?

Livier said...

Sí sí sí una sonrisa se agradece, pero a ver, si una mujer con dientes amarillos o chimuela te sonríe no cambiarías de opinión y desearías que no lo hubiera hecho?

Yo por eso estoy del lado de José Antonio, porque los ojos, sin duda, dicen más, ya lo de los otros pares qué puedo decir: es hoooombre!

Saludotes!

Sergio said...

Sí y no. Todo es subjetivo mi estimado Bri, una sonrisa bonita claro que te atrapa, pero una sonrisa fea te aleja.

Yo creo que el encanto depende de cada mujer, pero estoy más del lado del buen Pepetoño sólo en el sentido de que los ojos son más veraces en cuanto a lo que se proyecta.

Así pues, el encanto puede estar en los ojos, en la sonrisa, en la piel, en las manos,en los pies, en los pares de los que habla Pepetoño (de acuerdísimo aunque nos digan guarros), etcétera, todo depende de la dama en cuestión.

PD: Eso de que las mujeres con las que has sostenido romances verdaderos (excepto una) empiezan con A de la sonrisA, me pareció muy a huevito, jajajaja.

PD2: Gracias por el apoyo.

Un abrazo carnal!

princess said...

Que bonito!!!
yo no se que tanto sea cierto y que tanto no, pero la sonrisa o te hace suspirar o te hace reír (en el caso de la gente que nunca ha conocido la existencia de los dentistas)
te mando una sonrisa
y que tengas un buen día