Thursday, November 06, 2008

El dia que el viento al fin se la mató a Juárez

Hay héroes nacionales intocables. Desde niño te inculcan a admirarlos, venerarlos y respetarlos (guarever dat mins). Es un grupo selecto de amantes de la patria que se la rifó porque fuéramos libres, y cuando las maestras de primaria explican sus andanzas en tiempos lejanos, el tono del cuento debe combinarse muy bien con música de John Williams de fondo. Mientras más fumado y heroico sea el pedo, mejor. Si los niños aplauden al final de la narración y se sienten orgullosos, uts, genial. Ya si deciden jugar en el recreo a que son tal y cual, no bueno, maravilloso (eso sería ñoñísimo, pero caray, debe haber maestros muy verbo ¿no?).

Hidalgo, Morelos, Guerrero, Juárez, Madero, Zapata, Villa y Carranza entran en esa aura inmaculada de perfección patriótica. Ah, y para las nenas, la Corregidora. Al menos hasta salir de la primaria, uno carga con la idea de que estos carnales fueron poco menos que dioses ante terroríficas fuerzas conquistadoras y/o dominantes, y que brindaron sus vidas para que nosotros en ese momento podamos comenzar nuestro pinche lunch en paz.

Quitando la película de Alejandro Fernández (una desgracia por sí misma), todas las representaciones de estos muchachos exaltan su vida y obra. Siempre es positiva, sin importar cuánto sesgo haya en la interpretación de los hechos. Hay quienes se vuelan la barda, como estos cuates de Mitos y Leyendas que nos presentó el maestro Leal en su blog, y que pintan a Zapata y a Díaz como si fueran parte del elenco de los Caballeros del Zodiaco. Bueno, hasta a las adelitas las pintan sabrosonas. A mí me latió, una onda acá medio de rockstars.

Ahora bien, cada héroe de la patria tiene su detalle distintivo: Hidalgo, su sotana (disfruten, porque pocas veces me verán poner puntos y comas); Morelos, el paliacate; Guerrero, la patilla (Roberto, cómo estás jaja); Madero, piochilla; Zapata, las cananas; Villa, el sombrero, el caballo y las viejas a la orilla (guácala qué rico); Carranza, la milenaria barba, y Juárez…

Claro está, el peinado.

En la época no había Xiomara. Yo creo que la aplicaba con limón o jitomate, como siempre me recomendó mi abuela Carmen que la aplicara, y pues obvio no. A Juárez le salía poca madre. Tan chingón y tan impactante fue su look, que algún chistocito se aventó la puntada de inventar un dicho en su honor: “Tú me haces lo que el viento a Juárez”. ¿Han pensado la antigüedad del refrán? Caray, no había futbol todavía, ni ningún deporte de los que hoy conocemos, pero seguramente nació por ahí en alguna partidita de dominó o qué se yo. ‘No mames, pinche Juárez tas cabrón, nadie te gana guey’. Y Juárez, ‘ps ya ves guey, y sin despeinarme papá’ (teoría del génesis del refrán de Juárez).

Una prueba de que tan no se puede jugar con esta élite, es el veto que le pusieron hace mucho tiempo al “Loco” Valdés (qué bien me cae ese carnal), pues un día se le ocurrió decir “Bomberito” Juárez en vez de Don Benito Juárez. Pues bien, tuvieron que pasar décadas… y llegar el PAN a la Delegación que porta su nombre para que se repitiera el numerito.

En la pista donde corro, hay este cartel profano, torcido, mal intencionado, en la que juegan con la imagen de Benito Juárez. Y déjense de eso, con lo más sagrado… ¡Su peinado, vean!



¡Esos panistas! Seguro lo hicieron intencionalmente. Se aprovecharon de que Bi Jey es un bastión del partido para jugar con la imagen del icono antieclesiástico, que como sabemos, proclamó la separación Estado-Iglesia, esa iglesia que tanto defienden y los defiende. Claro, Juárez, estandarte de AMLO, fulgurante héroe maniqueo que los detesta…

¿O nada más será que a Juárez lo hicieron blanquito, pelirrojo y los despeinaron para que fuera más atractivo al perfil de los niños de hoy en Benito Juárez, y crearon algo así como un programa mafufo para imberbes con el atractivo nombre "El Club de Beny"?

Voy la segunda (y la mera verdad, creo que el peinado despeinadito le favorece a Don Benito).

Amigos perredistas, no se encrispen por favor, esta fue de cotorreo.


Para aflojar los ánimos. Y para Javier Santiago, quien me hizo el favor de tomar la foto.

5 comments:

José Antonio said...

Se me hace que Benito se peinaba con semilla de linaza hervida, que una vz puesta a enfríar y cuajar, forma un gel natural con el que incluso por ahí me peinaron una vez que en la casa no había ni para gel en la primaria. Lo de Zapata se llaman cananas, y para mí el mejor de los héroes es Villa, porque se le retrata con errores, vanidades, rencores y hasta era un chillón de primera, como el video que existe de, cuando a moco tendido, despide en el panteón a Madero, quien le salvó la vida cuando Huerta lo iba a fusilar, porque quesque le robó un caballo.

La historia es un chisme de lo más bueno.

José Antonio said...

Aquí está el video de Villa chillón, en el minuto 1:29.

http://www.youtube.com/watch?v=d_wAoEqeHKU

Anonymous said...

bandolera

W.J. Porter said...

Mitos y leyendas es LA onda. Se me enchino la piel al ver esa imagen de un Porfirio aca bien mam#do en pose siniestra, desplegando la virilidad de su autoritarismo. No le pide nada al canoso de Robotech. Es mas, yo creo que despues del PRI y de AMLO, lo que nuestros heroes nacionales necesitan es una pimpeada. Zapata con 20 pistolas, cual Punisher. Adelitas sabrosas que hagan replantear la estetica nacional que Televisa tanto ha corrompido. EU ya tiene un presidente funky y seguro se pondra de moda. Hay que pimpear la patria.

Chanfle II said...

Gracias a Pip y al Maestro Leal por la corrección. Cananas, palabra chula.