Saturday, August 26, 2006

Íntimamente azul

Érase que se era un peculiar narrador televisivo que un día vio en la lista de suplentes de Chivas un nombre que le pareció chistosón. Miguel Sabah. Se le hizo fácil, como es su costumbre, ponerle un apodo (La verdad es que con un nombre así no se necesita ser el "Perro" Bermúdez para que se te ocurra uno, pero bueno).

El caso es que en ese partido de Chivas, el técnico decidió meter en el segundo tiempo al susodicho. Luego luego. "Aaaah, ¿a quién tenemos en la banca que va a entrar de cambio?. Se trata de Miguel Sabah, Enrique. Aaaaah, Miguel Sabah ¡El íntimoooo! (Noten la referencia cultural femenina).

Obviamente, no todos los jugadores son tan borregos como para aceptar cualquier apodo pendejo de tan afamado narrador. Cuenta la leyenda que el jugador se topó un día al can y le increpó: "Oye cabrón, ¿que me estás diciendo "íntimo"?... no inventes". Procedente de la manga vino la respuesta. "No, no, no, es que yo decía porque eres el íntimo con el gol..."

Desde entonces, cada vez que Sabah mete un gol, el chiste local obliga a gritar "¡El íntimoooo!". Y ahora que Sabah juega para la Máquina, pues con más gusto. Y hoy, que le va a meter a las Chundas, pues todavía con más razón.

Moraleja: Chivas 2, la Poderosísima Máquina 3. Platicamos al rato.

Para Miguel Sabah, ¡vamos carajo!, ¡hazte grande!

Friday, August 25, 2006

Puntos suspensivos

Así estoy ahorita. Ayer me anunciaron lo que era un rumor a principio de semana, hoy me dijeron que todavía no, que me avisan, pero que tarde o temprano sí va a suceder. Próximamente, seré reportero con licencia de la sección de deportes para pasar a engrosar las filas del H. Cuerpo de Reporteros de Ciudá, pues el plantón requiere nuevos ojos que lo cubran y yo he sido uno de los dos elegidos.

Háganme el Ch. favor. Al principio, la decisión me dejó perplejo (y pendejo). Sin embargo, ya aprendí a verle el lado bueno (medio ahuevito), y ahora estoy listo para recorrer kilómetros y kilómetros de tan controversial movimiento.

Querías un reto Chanfle, aitevá. No voy a negar lo que todos los que han leído este blog saben: no estoy de acuerdo con el mentado plantón. Sería prácticamente una hipocresía hacerlo. Pero si de algo se trata esto de reportear, es de quitarse los tapujos de la opinión personal para hablar de los hechos de la manera más objetiva posible.

Si siempre he dicho que la objetividad existe, ahora es cuando hay que probarlo. Ahora, tampoco soy mago. Si hay malandrinadas, también habrá que desnudarlas. Ya estoy elucubrando hasta dónde hace pipí Marcelo Ebrard y ni siquiera me han dicho bien qué pitos voy a tocar (dícese del refrán, no de lo literal). Eso sí, no me hace mal irme mentalizando, porque como los bomberos, nunca sabes cuándo va a comenzar el incendio.

Sea como sea, aquí estamos pa'cuando dispongan de un servidor, nada más no se pasen porque parezco papá en sala de espera. Mientras, hoy tengo la adorable guardia. Qué más da. Albricias a un viernes por la noche atado a Televisa Deportes.

¿No saben qué es la guardia? La pongo así de fácil: ¿Qué prefieren, irse a chupar o ver a Gerardo Liceaga bromear con Enrique Burak sobre el "Mudo" Cristóbal? Yo también.


Para el genio del equipo de AMLO al que se le ocurrió hacer un megaplantón. Bravo guey, bravo.

Monday, August 21, 2006

Casi famoso

Seamos sinceros. A menos de que seas un personaje de Los Simpsons, salgas en una telenovela de Pedro Damián o seas Chabelo, la fama es tan efímera como la ventaja de AMLO en el PREP.

No importa qué hagas, qué digas, qué tanto enseñes o a quién madrees, la fama necesita regarse. Qué sería de Ana Bárbara si no saliera en los programas vespertinos de chismes. Probablemente todo el mundo la recordaría como una onehitwondera (La Trampa), y no como una rompehogares (espérenme que estoy escogiendo entre el rojo carmín y el rosa veneciano para mis uñas mientras me ponen los tubos).

Algunos son famosos porque lo que realizaron fue tan impactante que ameritó quedarse en la memoria colectiva de los pueblos. Hay otros que con su simple imagen tuvieron para vivir eternamente en los otros. Recuerdo a Lagrimita, Cepillín, Kiko y Pepe Pepe como individuos que heredaron sus nombres para humillar a tantos inocentes que por una casualidad del destino resultaron ser al menos remotamente parecidos a ellos (Por favor, quién no conoce a alguien apodado Lagrimita, Cepillín (con o sin maquillaje), Kiko y/o Pepe Pepe).

La fama es el consuelo al que recurrimos para recordarles a los demás que hemos llegado a este mundo y que nos iremos de él siendo recordado por alguien más. Esa foto escupiendo desde la Eiffel, o fingiendo apagar la Flama debajo del Arco del Triunfo, o el recorte del periódico en el que salió tu mano derecha jalando al Kikín en el aeropuerto, o ese "Yo estube aqui" que escribiste en el cemento cuando estaba fresco, no son más que lindas permanencias en este mundo que olvida de inmediato.

Por eso, y gracias al mundo cibernético, puedo compartir a todos los visitantes de U.N.I.C.O. mi oneandonly pedacito de historia, el que me ha vuelto famoso. O al menos, casi famoso.
http://mediotiempo.com/noticia.php?id_noticia=24621


Para Raúl Vilchis, autor de tan notable pieza periodística.

Saturday, August 19, 2006

Oda al Conejo Bugs

Uno de los mejores pasajes que atestigüé en mis cinco años de historia como alumno de la Ibero, fue cuando Fernando Moreno a.k.a. "El More", enunció su tradicionalísimo discurso de cada semestre sobre las pequeñas mafias del cine mexicano como los Cardona -anteriormente- y los Sariñana en la actualidad. Para ejemplificar cuánto logran abarcar en sus respectivos filmes, "More" afirma que dichos personajes son como el Conejo Bugs.

"¿Se acuerdan de ese capítulo del Conejo Bugs cuando juega beisbol? Primera base, Conejo Bugs. Segunda base, Conejo Bugs. Jardín Central, Conejo Bugs". Esta explicación va acompañado de una comiquísima coreografía que sin falta desata la risa de sus apendejados alumnos (ya me dijeron que lo tiene súper practicado después de tantos semestres, pero igual vale, le sale poca madre).

Bueno, pues quiero referirme al Conejo Bugs para honrar humildemente a esas personas que dedican sus vidas a ser Conejo Bugs. Conejo Bugs, ve por el pan. Conejo Bugs, cierra la cortina. Conejo Bugs, quiero un helado de yogurth de plátano austriaco. Conejo Bugs, sírveme una ensalada mamona con quesito de cabra (WJP dixit). Conejo Bugs, consigue una mesa en la fondita de Doña Cuca en el barrio 58 de Acapulco, Guerrero. Pero no la que está por la ventana, sino la otra. Y que tenga dos claveles en el centro. Uno blanco y otro rojo.

Y así podrían seguir los pedidos. Pueden ir de lo más efímero e inmediato, a lo más excéntrico y tardado. Hay gente que ni picha ni cacha ni deja batear. Pues el Conejo Bugs tiene que pichar, cachar, batear, volver a cachar, aplaudir y traer los tacos de cochinita al mismo tiempo. Y estas funciones no podrían ser desempeñadas si el Conejo Bugs no tuviera una virtud básica: la paciencia.

El Conejo Bugs brilla por su paciencia, pero casi siempre brilla porque brilla. No todos podemos ser Conejo Bugs. Es como una característica innata, como los pendejos, vaya, eres o no eres. Así que si encuentran un Conejo Bugs en sus vidas, y por casualidad resulta que hacen empatía con él(lla), agárrense deai. Esas personas suelen ser las más atentas, comprensivas y amorosas del planeta, y no estoy hablando de que vayan a estar a su servicio, pero los beneficios de esa amistad estarán a la vista inmediatamente.

Sin más por el momento sólo tengo que decir a Eros Ramazzotti: Conejo Bugs, gracias por existir.


Para Mel Blanc, histórica voz del Conejo Bugs.

Tuesday, August 15, 2006

Si la mete es gol eh?

Cuánta sabiduría. Cuánta agudeza mental. Para ponerlo en sus términos, qué báaaaarbaro. Debo aceptar que no me consta, pero según dicen mis compañeritos de El Norte (no del Norte), Raúl Orvañanos es el inventor de esta sagaz frase comentada en alguna transmisión de un partido de futbol.

Ya nadie sabe a ciencia cierta qué situación describía, en qué partido la dijo, o de hecho, si en verdad la dijo. Lo cierto es que en esta H. Redacción ya damos como un hecho que sí la dijo, y eso es motivo de debralle. A 'Si la mete es gol', se le han unido otras joyas como:

* Si pita se acaba eh?
* Si es roja se va eh?
* Hay cualquier cantidad de aficionados en el estadio eh? (Pueden ser dos o dos millones)
* Por eso amigos, tenemos que recordar que Brasil es Brasil eh?
* Es que si mete ésa yo me voy del estadio eh? (Aquí hay que apuntar que se trata de una perversidad en la que nunca habrá ocasión en la que realmente se vaya del estadio).

A todas estas bondades les acompaña la misma incertidumbre. Nunca se sabrá cuándo las dijo Orvañanos por primera vez, ni si las dijo en realidad. Pero mientras, son motivo de harta risa bien saludable. Además, no se puede omitir ese leve, casi imperceptible 'eh?', que advierte las fatales consecuencias de lo que está por suceder.

Alguna vez mi tío Mike Portnoy me vio con una mirada de incredulidad cuando hice notar en una sobremesa estos eructos del español, pero al día siguiente vio un partido del Mundial narrado por él y me dio toooooooda la razón: Raúl Orvañanos es un sabio detector de verdades irrefutables.

No tengo nada contra Orvañanos. De hecho me cae bastante bien y escucharlo narrar me agrada y me causa demasiada risa. Pero hoy que volví a enunciar el glorioso 'Si la mete es gol eh?', ya no podía seguir viviendo sin ponerlo en este blog.

Si no me creen, constátenlo ustedes mismos. Raúl Orvañanos ya no está en Televisa, sino en Fox Sports. Les bastará cinco minutos para escuchar una de esas. Y si la oyen, yo se los dije eh?

Evidentemente, para Raúl Orvañanos.

Thursday, August 10, 2006

3 tipos de zánganos

Según la Real Academia de la Lengua Española: Persona perezosa, vaga // Persona torpe o tonta. // Macho de la abeja reina.

Sin ofender al honorabilísimo y digno periodista Pistachón Zigzag, ‘zángano’ me parece el término correcto para definir a tres tipos de personas que actualmente pululan en mi ciudad (extraño Cancún). Su cualidad es progresiva:

- Todos aquellos que en algún momento han obstruido, bloqueado o entorpecido la mecánica de la Ciudad de México, ya de por sí caótica, en nombre de su petición del voto x voto, casilla x casilla (ya vomito mermelada cada vez que lo oigo, me salen ampollas en los dedos cuando lo escribo).
¿Les cae que ésa es la forma de lograr su objetivo? ¿Jugando cascarita en Reforma durante 10 días y contando? ¿Negando a todos el libre tránsito? ¿Enfeeciendo la calle más bella de México?... ¿Les cae?????

- Todos aquellos funcionarios (es un decir) que han permitido, pasándose la ley por los huevos, que este desmadre esté afectando a tanta gente. ¿Saben cuánto dinero se ha perdido? ¿Saben cuántas personas han sido afectadas? ¿Tienen la remota idea de que es su responsabilidad impedir que esto suceda, y no promoverlo? ¿No?... Me imaginaba. Sigan en los meetings, se ven bien bonitos.

- AMLO. Toda su sagacidad política, todo su carisma, todo su poder de convocatoria, y todo lo que logró en estos seis años en pro de su partido (si es que acasó le interesó en algún momento), lo está echando por la borda con su obstinación. Decía Sergio Sarmiento que bien podía habérsele ocurrido negociar con Calderón la implementación de varios de sus puntos de campaña, si su intención real era trabajar por el bien de todos. No. Eso no, jamás, primero muerto. Lo que está pasando es ¿“por el bien de todos”? No es cierto.

Quiero recalcar que respeto a toda la gente pensante que votó por la Coalición por decisión propia, por convicción. Cada quien sabrá, al ver todo esto, si hoy votarían nuevamente por ellos. Pero dudo mucho, muchísimo, que en estas semanas no hayan padecido de una u otra manera la mentada resistencia “pacífica”. Una hora más de tráfico, una cita no cumplida, un familiar afectado. Al violentar la ciudad de esta manera, se llevan entre las patas también a quienes votaron por la Coalición. Linda forma de agradecer el sufragio.

El recuento avanza y no hay gran diferencia. Votos más, votos menos, el resultado será el mismo. Y seguramente la inconformidad por todo seguirá vigente. ¿Hasta cuándo? Yo recomiendo que se esperen otros seis años, y si los zánganos quieren seguir violentando, dudo mucho que los afectados (de cualquier afiliación política) duremos tanto tiempo con los brazos cruzados y aguantando vara. No es lo nuestro. Lo nuestro es trabajar.


Para los signos de interrogación, que tanto me ayudaron en este post.

Monday, August 07, 2006

El juego del hombre (playero)

Ir a la playa y no echar una cascarita es como ir al cine y no echarse un faje. Transcurridos dos días de mis honorables vacaciones en Cancún, 'Coquis' y yo no percibíamos siquiera una tímida intención de algún individuo que quisiera jugar futbol, y eso preocupaba. Y luego nosotros, que ni balón teníamos, pues tampoco cooperábamos.

De pronto, a lo lejos, aparecieron dos gasnates pateando un balón Wilson de volley ball. Como en el majestuoso Grand Oasis, capital mundial del All-Inclusive, había un grupo de alrededor de 80 semipubertos venezolanos festejando su graduación de prepa (las integrantes femeninas eran dignas del standing ovation), supusimos que eran sobrinos de Chávez. Pero oh surprise. Adivinen de dónde eran.

"¡Somos rrrrrrrregios!"... ah la madre. ¿Y a quién le van?, pregunta inmediata. Yo soy Tigre y él es Rayado. Vale madres, vuelo 900 kilómetros para huir de la realidad de mi H. Periódico, y miren con quién caigo. Sin embargo, después de las presentaciones, ambos individuos resultaron ser bastante accesibles, amistosos y sobre todo, estaban dispuestos a echar el cascarín.

Como evidentemente no había reta, se me ocurrió la brillante idea que le brota a todo pinche mexicano con un balón y sin equipo. "Vamos a echar unos penales". En eso, cinco individuos como con pinta de Backstreet Boys medio arabescos llegaron a la canchita y uno de ellos dijo: "Is it pousibol forg os to plei soucerg with you?". ¿De dónde son?. Fgom Fgance. Sale, jugamos pero sin cabezazos (y que se cagan de risa).

Comenzó el juego del hombre playero y parecía que los dos regios, 'Coquis' y yo habíamos jugado juntos toda la vida. Para completar la quinteta se nos unió un chamaco gringo de 11 años llamada Ray, que le echaba ganas y amontonaba. Bueno, tan bonito tocamos el esférico que sentíamos que el "Perro" nos narraba... el Britny pa, 'Coquis' pe... Volaré, oh oh.

Aventajamos con un 7-3 contundente, indudable, heróico. De repente, el duelo cayó en un bache y se me ocurrió (encore) la brillante idea de decir "Bueno, va en serio, gol gana". Andale pues. Comenzó la presión. En eso, un franchute metió mano y marcamos penal. Mi hermano, inspirado en Omarcito Bravo la pidió, se encarreró, tiró y la puso junto a la plataforma petrolera más cercana a la playa (desde se ganó oficialmente el apodo de "Omarcito").

Dos jugadas después, un agregado gringo que entró de cambio por un francés lesionado y que se parecía al más grande de los Hanson, pero en puto (imagínense), se llevó a todos y clavó el gol gana.

Moraleja: ¿Cómo pa'que chingaos se te ocurre gritar gol gana si vas ganando? Jugamos como nunca, perdimos como siempre. Fuimos el reflejo de la realidad del futbol mexicano. Me sentí como Raúl Rodrigo Lara después de cagarla contra Alemania en el 98. Ya ni modo.

El partido acabó, nos dimos la mano y regresamos al vaso. Nos ganaron legal, pero eso sí, no faltó el consuelo del mexicano. "Pero eso sí, ¿qué tal mi chilenita?"


Para Sabrina, alemana con un futuro promisorio.