Tuesday, March 17, 2009

Manual básico del table dance

(Para las mujeres, esencialmente...)

La historia de un hombre se divide en antes y después de ir a un table dance. Punto.

La primera vez que acudí a un table tenía 16 años y me llevó mi primo Toño, de 20 en ese momento. En el camino rumbo al lugar (del cual, por cierto, no recuerdo su nombre), hubo una sola línea de conversación: ¿cómo chingaos mentir para que me dejaran entrar? Porque yo, largo y puberto como era, aparentaba precisamente mis 16 años. Ni más, ni menos. No había cómo engañar a los cadeneros. La estrategia era estar seguros de nuestra mentira... y apelar a su buena voluntad.

Ahí fue cuando agradecí al basquet por saber de memoria qué edad tenía cuál categoría. Miré a los ojos del de la cadena, y me preguntó: ¿Cuántos años tienes? 18. ¿Tu identificación? No la traigo. ¿En qué año naciste? En el 80. Pásale... pero nomás porque pensaste rápido.

(Incruste aquí un festejo mental irreproducible).

Con el paso de los años se descubren varios insights que uno debe tener presente cada vez que va a un table, pues son verdades no escritas que hay que saber. Y esas sólo se conocen con la experiencia y la asistencia frecuente a dichos tugurios.

Las comparto a continuación. Mujeres, paren oreja, hombres... no me dejen mentir:

1. Un table siempre huele igual. Huele... a table. Yo tengo la teoría de que venden el aroma en frasquitos y lo compran para rociarlo. Juro que alguien tiene la patente y es archimillonario.

2. Los tragos de los hombres no cuestan lo mismo que los de las mujeres. Las lectoras de u.n.i.c.o. se preguntarán, ¿no se supone que a un table sólo van hombres? Pues sí, pero uno tiene el derecho de invitarle un trago a una bailarina, y ese concepto es la famosísima "Copa de la Dama". Normalmente es una copita poquiterísima, y básicamente sirve como un reloj de arena que mide el tiempo que la chica puede estar en tu mesa. ¿Para qué? Pues para platicar con ella... jajajaja.

3. Si los tables funcionan con luces neón... por algo será. En el Sport City comparto aparatos con frondosas señor(it)as que a leguas parecen teiboleras. Y con la luz prendida, sinceramente jamás me aventaría un tiro. Bueno, pues por eso existe la luz neón, que normalmente hace juego con la alfombra brillosita y las chispitas del maquillaje de las chicas.

4. Pagar un privado es una elección delicadísima. Neto. Implica mayor reflexión que cuando te compras un coche, o cuando decides dónde quieres vivir. ¿Por qué? Pues porque influyen un chingo de factores:

a) El tipo de cuerpo de la chica en cuestión, que puede ser a1) natural, o a2) arreglado. Vamos, también hay un a3) desparramado, pero pus como que no. Aunque bueno... hay de todo en la viña del señor.

b) El vigor de la chica a la hora del dancing. O sea, porque puede estar buenérrima, y bailar peor que Sammy el del calabozo. Y entonces, ¿como para qué?

c) La química con la chica. Porque puede estar buenísima y bailar poca madre, pero si tiene hueva... ps tiene hueva. Y ya pagaste. Y te chingas papá.

(Y finalmente el punto del que originalmente trataba este post, pero que a la hora de ser parido se desvió parcialmente)

5. La rola que te toque es de vital importancia para vuestro placer. Y es que hay 2 tipos de canciones en los tables:

a) Las movidas, que sirven para que la chica en el escenario se luzca y se venda.

b) Las papapaaagüer balads, que sirven para que acto seguido la chica se quite sus ropitas. Y recuerden que mientras más aplausos, menos ropa. Y vamos con Yahaira a la pista número unoooaaahhhhh...

Uno puede decidir cuándo ingresar al privado, pero evidentemente no sabe qué rola sigue. Sí sabes si es movida o pagüer balad porque es una y una, pero no sabes cuál tocarán. Personalmente, prefiero pagüer balad.

Y aquí es donde se gesta este género musical tan gustado para momentos románticos y de harto placer. Las pagüer balads son canciones (de)cadentes de bandas famosas, con letras llegadoras y de feeling garantizado.

Ejemplos significativos:

a) Always, de Bon Jovi.

b) November Rain, de Guns n Roses, que by the way, fue la que a mí me tocó aquella gloriosa primera vez que me bailó Kinverly (así, con 'nv'). Es larguíiiisima la pinche canción, ai'nomás.

c) Hacer el amor con otro, de Alejandra Guzmán.

d) Crazy, de Aerosmith, que cobró harrrrta relevancia en los 90 después de que en el video salieran Alicia Silverstone (en su debut y despedida del estrellato) y Liv Tyler como el par de bombones que eran bailándose y acariciándose mutuamente en un table. Una chulada:



Ahora bien,

Si quieren una visión más cruda
y un poco menos rosa,
sin embargo no por eso
menos sabrosa...

(Aja con la rima)

... de qué transa con un table, vayan a ver The Wrestler y le brindan una standing ovation de mi parte a Marisa Tomei, que se avienta un lap dance muy, pero muy parecido a la realidad en las piernas de Mickey Rourke. He fuckin' lucky...

Así pues, mujeres de nuestro tiempo, entiendan que un table tiene sus reglas. Básicamente, son las arriba expuestas, a menos de que algún caballero quiera agregar otra. Ah, por supuesto, hay otra. Muy obvia, pero no por eso se debe echar en saco roto:

6. Ante cualquier situación, por más bonito que te hablen, por más candente que sea el baile, por más perfume que hayas aspirado, por lo que más quieras... ¡No te enamores!

Y si te enamoras... mi estimado, estás frito.


Para fines ilustrativos.

10 comments:

Anonymous said...

me gusto !!!...me gustaria conocer la opinión de un experto RSA.

HMI

Lorena Ceballos said...

Uh! muy bien, lo teré en cuenta, lo mejor es que tengo una amiga que se llama yahaira.

Creo que en su juventud fue teibolera U_U pero ahora es una señora casada y eso ya no importa, jojojo

Anonymous said...

Decia Manuel. Tu y yo lo sabemos.

Chanfle II said...

Si lo sabemos tú y yo... ¡que el mundo lo sepa! jsjs...

José Antonio said...

Stairway to Heaven, esa rola es la que debes escuchar en el privado y como por lo regular son tres rolas para estar en lo oscurito si te toca esa es la más larga de todas.
Otra regla, no seas de esos que las quieren sacar de trabajar, por Dios.

WJ Porter said...

Mi amigo Paco (si, llamemosle Paco) de origen fenicio como usted sabra, tambien es diestro en las artes del teibol. Salvo que no puede asistir por problemas de adiccion, incluyendo gastar el 50% de la polla de los gastos personales para el viaje a Ixtapa que gano en Mejores Amigos. El concuerda en que November Rain es la mejor cancion para un lap dance debido a su duracion y punch sensual digno de la power balad.

Anonymous said...

no se te olvido un detalle de ese primer viaje al teibol???? jajaja

j briseño

Ale Benitez said...

No entiendo por qué le gusta estar como perros de carnicería, pero bueno allá ustedes. Én lo que sí coincido es en que no se enamoren, porque conozco algunos que lo han hecho, y que tampoco se crean los cuentos que les tiran algunas de estas nenas y por fa, no paguen para ir platicar con ellas nada más

Anonymous said...

Saben, me enamore de una chica que trabaja en un table, que hice mal??

Anonymous said...

Y yo rompi la regla mas importante, la que deberia estar enmarcada en un cuadro en todos los table, Me enamore!, demonios, debi de haber leido este post antes de aquel dia, por cierto les falto algo a tomar en cuenta que no publicaron, todos los hombres veteranos que frecuentamos estos lugares deben saber que si quieres que una chava dure mucho contigo con la copa o en un privado y te deje tocar mas JAMAS se la pidas al mesero, porque aquellas que te gusten mas y las ordenes son las que saben que tu estas sediento de ellas, porque?, PORQUE TU LAS PEDISTE!!! A menos que tengas mucho mucho dinero entonces ai pide la que tu quieras, pero si no lo tienes entonces amigo mejor espera a que la chava venga a ti, esas que vienen a ti son la mejor opcion , corriganme si me equivoco...