Friday, August 15, 2008

La costumbre de correr

La adquirí hace un par de años, porque salió la mafufa carrera de Nike y estaba chido. Punto. El Miyagi de los Viveros me enseñó las bases: entrenar diario, bajarle al chupe, comer algo antes de practicar, respirar con constancia y sin sonancia, etc. Me propuse matar la hora en el 10k y lo hice. Luego me seguí, ya sin Miyagi, y le da bajé al intensómetro. No convino. Porque según yo lo hacía como ejercicio de cajón, y lo u.n.i.c.o. que lograba era ponerme unas bañadas en ácido láctico que ai’les cuento. Así me seguí por un añote, hasta que un día decidí correr un maratón. Pero como no soy pendejo para nada más entrarle a lo bruto, permití que me entrenaran. Y ahora corro por convicción. Por mero gusto. Recuerdo mis años de prepo basquetbolero, cuando me latía todo el entrenamiento… menos los pinches minutos de correr a lo pendejo. Pensaba que era una pérdida de tiempo. Hoy hago lo mismo, pero cinco veces el tiempo que corría entonces. Lo disfruto, un chingo. Correr, en esta etapa, es un estilo de vida. No concibo la vida sin correr como ejercicio, ni sin correr pa’todo. Lo mejor son las barras de proteína que me jampo después de cada sesión, adictivas las móndrigas. Me siento delfín de Reino Aventura cada vez que me como una. Quitármelas va a estar cabrón. Ya son una costumbre. Como correr. El día que tenga calma, el día que no corra, me someteré a un análisis exhaustivo de metidas de pata, porque algo no estaré haciendo bien. O tal vez ese día será señal de que tengo que caminar. Igual… pero mientras, sigo corriendo. Está bien chido. Como la carrera de Nike, que se mantiene mafufa por esencia, pero cool, muy cool. Tan cool como correr por sí mismo. Se los recomiendo.


Para las personas con convicción. ¡Aunque sea de no bajar a saludar! (Es broma, es broma, neto no hay tos...)

6 comments:

Anonymous said...

Hno. espero poder bajar la hora en el 10k va a ser mi primera experiencia en este tipo de eventos comunales...recuerda que soy un Keniano en reposo...recuerda el compromiso de correr en el 2015 el de NY y festejar mi cumple 35 aaaa que lejos estamos de eso...por eso mejor pienso en el pedo que me voy a poner el sabado en el pescados...

HMI

Anonymous said...

Forzado a escribir. Se nota.

Anonymous said...

¿Será acaso una muestra de falta de espontaneidad?

Anonymous said...

delfín de reino aventura, jaja.

que se me hace que el miyagi de los viveros era un jardinero raboverde que nada más te choró.

nos vemos en la nike.

Lorena Ceballos said...

a mi me gusta caminar... como que me relaja salir a pasear y pensar, que me dé el airecito rico y relajarme!

José Antonio said...

Correr, mmmmmmffffffffff (eso fue un suspiro), hace tiempo que no lo hago. Alguna vez pertenecí a un equipo e atletismo y entrenar era un delicioso suplicio donde sentía que podía hacer cualquier cosa que quisiera hacer. En las competencias, sobre todo al final de ellas, me dolían mis dientes, parecía que se me iban a caer cuando mordía la manzana que me daba el profe Reinaldo, y las piernas eran una piedra volcánica. Los que cuando corren gozan, piensan y se deleitan, entienden de lo que se trata y eso los hace mejores. Los que cuando corren, desarrollan una megalomanía que es la que los impulsa a llegar, terminan como el Halcón o como Dionisio Cerón, más loquitos que Cerebro, el ratón compadre de Pinky.