Monday, August 25, 2008

Cuando era joven

El lejano 2001 fue mi mejor año universitario. Acompañados, y a veces a causa de mis mejores clases en la Iberox (Antropología, Foto, Teoría III y los Periodismos), llegaron mis momentos de mayor plenitud en esa etapa escolar. Y hablo de ser, en toda la extención de la palabra, un universitario. Porque antes era un mozalbete, y después me convertí en un híbrido de pseudoasalariado mezclado con estudiante reprimido. En el 2001 conocí, me reeeencontenté y/o consolidé lazos con mis mejores amigos, esos que fueron tan buenos que lo siguen siendo.

Entre ellos estaba el entonces vástago de la confusión comunicativa, hijo pródigo de la Del Valle, representación misma de lo que debía ser y era a medias... Ruy Feben. Miembro fundador (igual que yo) de los pasquines electrónicos impulsados por el maestro Carreño, que a decir verdad no llegaron a ningún lado pero nos ayudaron un chingo a entender la dura realidad de los medios, Feben y yo compartimos, junto con WJPorter, largos momentos de dulce marranez hablando de las mujeres de la Ibero (y sus mejores combinaciones), conflictos académico-existenciales, lapidarias verdades sobre asuntos sin importancia, y extensas disertaciones sobre los problemas que, hoy mismo, nos siguen aquejando.

La graduación puede ser la peor asesina de amistades... pero aquí no lo fue. Durante algunos meses (años, tal vez), Feben y un servidor dejamos de frecuentarnos, no así de tener contacto. Un día, el 16 de octubre de 2006 para ser exactos, llegó a mi bandeja de entrada un mail titulado "Cuando eras joven". Feben celebraba la "semana oficial de envío de rolas a domicilio", y la rola de The Killers tenía en ese entonces (lo sigue teniendo) un gran significado para un servidor. El correo, en su parte medular, decía lo siguiente:

(Aquí abro comillas)
No hay mucho qué decir: al final del día, todos sabemos que más o menos, nos estamos convirtiendo, lenta pero tosudamente, en adultos contemporáneos. Esta canción lo narra a la perfección, no tanto por esa maravillosa frase de:

We're burning down the highway skyline
On the back of a hurricane that started turning
When you were young

ni por la reflexión en torno a cómo a veces te equivocas cuando creías estar tomando la mejor opción, ni por cómo de pronto tu vida no se parece a lo que querías o creías. No; si esta rola se convierte en un himno de la crisis de los veintes, es porque cualquiera que ronde por esta edad sabrá distinguir algo que lo convierte en adulto contemporáneo: Brandon Flowers, en esta rola, canta igualito a Meat Loaf. Y lo sabemos.

(Aquí cierro comillas)

En ese momento se me hicieron un bonche de frases bien conectadas, pero nada más. Pero hace poco el recuerdo de ese mail llegó a mi cabeza... y entendí realmente lo que quería decir. "Adulto contemporáneo", qué concepto más macabro, tan de nuevo milenio. Como tal, no me identifico con el contenido de ese mail. Es decir, he tomado las mejores opciones y mi vida es como he querido (y creído). Pero el 2008 ha ofrecido tal ramillete de putazos ineludibles, que no ha habido más remedio que asumirme, lenta y tosudamente, como adulto contemporáneo (whatever that means).

Y aunque no termino de entender el concepto, ese mail me da un rato de alojamiento en la intemperie emocional. Al leerlo de nuevo sé que todos han pasado lo mismo, y razono que en el proceso he salido bien librado. Y en una segunda (y tercera y cuarta) vuelta a esas letras, me evocan ese 2001, el último año en que no tuve preocupaciones, en que la pasé poca madre nada más porque sí, y en que sacié mis ansias de ser aceptado. En decir, el último año en que fui joven.

Gracias Feben, gracias.

(He aquí la rola en versión Abbey Road, una linda pajuela musical)

10 comments:

ruy feben™ said...

Sólo diré snif. Qué buenos pinches años, me cae. Un abrazo.

Xun said...

No'mas cinco de esas cinco clases las llevamos juntos. Uff y recontra uff el recuerdo... siete años canijo, toda una primaria de por medio.
Saludos!

Ricardo Madrigal said...

Aplausos mi querido Juan Curuchet (Ciclista argentino oro en Beijing), buena reflexión, poco a poco todos vamos por ese mismo camino.

in phidelio said...

Varias coincidencias. Tomando en cuenta la diferencia de edades que tenemos tú y yo, tu 2001 es como el 1997-1998 para mí. Plenitud de charlas sobre mujeres, descubrimiento del recubrimiento hormonal que tenemos y que nos hace soñar de pronto, cuando chavos, con un HMM antes de morirnos.

Quizá Pulp fue a mí en aquel tiempo lo que The Killers a ti en 2001. En los lyrics de Jarvis Cocker deposité mi "no estoy loco ni solo en lo que pienso", al igual que tú en Brandon Flowers.

Ayer, justamente, pasé a un lado de mi Universidad y con un vistazo de escasos segundos traté de revivir algunos de los lugares en que se generaron esas charlas.

Hoy, el único placer que nos dan las preocupaciones y los problemas es resolverlos nosotros mismos. Cambiamos comodidad por satisfacción.

José Antonio said...

Eres un chamaco, un niño de teta, un jovenazo. Mejor adopta la frase del maestro Sabina aquella de "cuando era más joven", porque porque creo que puedes serlo mínimo hasta los 90.

Anonymous said...

Como han pasado los añoooos...

HMI

Miranda Hooker said...

Jamás he vuelto a ver la pirotecnia mental ustedes manejaban en mi clase de Teoría III. El 2001 debería tener una placa simbólica en los ladrillos de esa universidad. Felicidades, jóvenes.

Livier said...

En el 2001 yo iba entrando a la universidad, qué joven soy!

Anonymous said...

Una vez más quiero decirte que si pudiera te enamoraría tanto y tan fuerte que no te irías jamás. En verdad me encanta como escribes y me hace pensar que después de todo si existen los príncipes. Tu eres uno.

tu admirador
Marito

Sil said...

Mi hermana está estudiando una maestría en Finlandia. En una ocasión me mandó fotos de algunos proyectos que habían entregado ella y sus compañeros para alguna de sus clases.

Uno de estos proyectos era un bote de basura rojo con varias cosas "inservibles" adentro.

A estas cosas que se desparramaban del bote de basura rojo se les había vencido la fecha de caducidad. Recuerdo que había un vestido de novia que decía en una etiqueta que le colgaba de una manga "para usar antes de los 30"; un título universitario con otra etiqueta "antes de los 23"; ropa de bebé, para comparar "antes de los 35", etc.

Era una representación de que vivimos en un mundo en el que existen tiempos ideales para hacer las cosas. Primero eres joven, luego adulto contemporáneo.

Creo que la onda está en salirse de esos esquemas, olvidar que uno tiene que tener determinada edad para pasarla bien.

Ser o no ser joven, ¿para quién? ¿qué se gana con definirse en una categoría etaria, adjetivada? En 10 años voltearemos a ver nuestros 20's y posiblemente diremos que éramos muy jóvenes, pero nos hicieron creer que éramos adultos contemporáneos...


--- Por cierto que tengo un grupo de amigos que también nos emocionamos con "When you were young" the los Killers...