Monday, March 05, 2007

Welcome to Purgatory

Alrededor de las 10 A.M. del viernes me di cuenta que, al igual que cuando compré colchones, eso de las mudanzas era territorio totalmente inhóspito para mí. Ya había confirmado y reconfirmado que el 2 de marzo sería el día D, así que cuando a esa hora me encontré parado en mi cuarto, con una cara de teto digna de personaje cómico de Televisa, y dando vueltas sobre mi propio eje, no encontré otra más que la de comenzar a empaquetar como Dios me dio entender. ¿Y por dónde empecé? R= Por mis lociones. Tetazo.

Por omisiones logísticas y deslices económicas, mi carnal y yo (mejor dicho, yo) decidimos hacer esta mudanza sin eso que normalmente ayuda mucho y que se llama… mudanza. Según mis cálculos, sólo había unas maletas que trasladar, y con un par de viajes en el Avispón estaría listo el asunto. Ajá guey. Las mudanzas son un regalito que te mandan de arriba para que te des cuenta de la cantidad de porquerías que atesoras sin razón alguna, o peor aún, por la carga sentimental (de polvo) que acumula. En ese rubro, descubrí 537 cartitas arrinconadas en mi secreter (sí, así le dice mi abuela y me caga esa palabra… secreter, agh), 37 libros del periodo escolar que comprende 1º. de primaria a 3º. de secundaria, un traje de baño amarillo Nike con el resorte más guango que el discurso de Obrador, 3 mil 890 tarjetas coleccionables de la NBA (yo era un dealer de esas madres en la secundaria), 9 cables sin aparato al cual enchufárselos, y muchas, pero muchas mugres más.

Cabe destacar que mientras yo lidiaba con este proceso cuya dificultad es mitad logística y mitad sentimental, mi mamá me decía por octava vez en menos de 12 horas: “¿Cómo vas a llevarte tu colchón?” (Sí, EL colchón). Ya veré cómo le hago (esa respuesta es de chilango. Mejor dicho, de hombre chilango). Resulta que las jefas siempre dicen las cosas por algo, y cuando voy midiendo el largo del colchón, caigo en la cuenta de que, efectivamente, ni a madrazos cabía en mi coche, ni en ninguna SUV que me pudieran facilitar. Mch, ya veré cómo le hago.

Primer viaje al Purgatorio (Rorras y yo hemos bautizado así al nuevo departamento porque en él estás a dos pasos del Paraíso. Qué bonito ¿no?). Órale carnal, a cargarle. Y yo que de fletero me muero de hambre, nada más de botana me di un cadencioso sentón que me dolió hasta los pelitos de la nariz. En eso llegó Dormimundo con mi bots esprin y la cama de mi carnal. Pues que me los pepeno. “Qué jefe, ¿cuánto por ir a mi casa por el colchón que está aquí a 5 minutos (al menos son 15)? Uuuuuuuuy jefe, pus unos 200 varitos. Cerrado. ¿No les digo?, uno siempre ve cómo le hace.

Gracias a la mudanza también pude encontrar ese libro de Kapuscinsky que me firmó afectuosamente y que yo ya daba por perdí. También me topé con mis películas VHS del Capitán Planeta y los Planetarios que tanto tiempo libre me ayudaron a matar cuando me dio hepatitis en secundaria, así como mis action figures de He-Man (es que tienen una carga sentimental muy cabrón).

Hacia las 7 P.M. me preparaba a realizar el último recorrido de mudanza. Mi hermano bajó llorando del cuarto de mis abuelos, donde ambos hacían lo propio y a mí se me estrujó el corazón. Fueron 13 años de vivir en LA casa como refugiados políticos de un divorcio, y si eso le sumas que los libaneses tendemos a sufrirlo todo, pues aquello se volvió una película de Adrian Lyne. Mi mamá se ahorró todo el huracán emocional enojándose conmigo a las 9 A.M. por una pendejada y no volviendo a llamar sino hasta la mañana siguiente.

Noche inaugural, brindis discreto y nada que lamentar. Llega el saturday bloody saturday y encontramos que hacer el súper es un verdadero gorro. Jamás pensé parafrasear a mi mamá. “Ay Miguel Angel es que todo está bien carooooo (con tonito gangosón)”. Es que oigan, neto, todo está bien caro. Y luego mi hermano y yo no somos precisamente los más preparados para tomar decisiones de presupuesto hogareño. “¿Qué nos llevamos, el Chocomilk Chocobanana o el Quik con white chocolate dots? (no comments)”.

Para el domingo, el Purgatorio ya se encontraba en pleno funcionamiento. Queda abierto, lectores de U.N.I.C.O., a las personas de buena voluntad (previo aviso y autorización, nada de llegar pedales a las 4 de la mañana). Se ofrecen membresías V.I.P. con un costo de $100 que se destinarán al Fondo del Gozo Común. Aplico restricciones (ah chingá, si los del estadio del Monterrey lo hacen, ¿por qué yo no?.


Para mis abuelos, que sin deberla ni temerla nos aguantaron tanto tiempo. Ellos tienen su Purgatorio V.I.P. gratis cortesía de la casa.

10 comments:

In phidelio said...

Estaba cagado de la risa, especialmente con ese comienzo tremendo de tus lociones para empacar.

Afirmo con contundencia que quizá debiste llamarle a tu nueva segunda mamá (la Mareada) para que te coacheara en la onda del primer súper del depa. Es una joda seguramente (lo digo así porque yo, como Pilatos, me lavo las manos de la manera más hábil). Yo sólo voy empujando el carrito como si le quitara a ella el mayor peso de la expedición al Klamahama Superama.

Bien por el debut y suerte. Inph...

JB said...

venga ese debut del purgatorio migue, tu nada mas manda la direccion y la fecha del estreno y auguro un lleno total, ni super richard tuvo tan brillante inicio jajajaja suerte k

Anonymous said...

Espero que no me lo tomen a mal, pero las pinches nalgas me duelen, ahuevo sin sillones no mames y mas de 8 hrs sentado...


HMI

W.J. Porter said...

¿Conservas figuras de acción de los amos del universo? Ya tengo a qué ir al purgatorio.

mareada said...

1000 Felicidades!!!
Ahora sí vamos a empezar a saber lo que es bueno, en verdad que es toda una odisea, pero poco a poco uno agarra la onda del super, de cómo acomodar las cosas con cierto orden y después hasta con los ojos cerrados.
Muchísima suerte en la nueva etapa que comienza, en verdad que es de las mejores experiencias.
Yo espero la ignaguración de TRAIGA SU CACHIBACHE, porque todos tenemos que contribuir para que el Purgatorio sea una buena entrada al cielo.

Alejandra said...

Jajajaja esta curadisimo, me identifique mucho... q te sea leve y a ver cuando ivnitas!

José Antonio C. said...

Felicidades por la independencia y que reine la tolerancia.
Espero pronto conocer el purgatorio y sus demonios.
Y como consejo que una falte un condón, un huevo y una chela en esa casa y estamos del otro lado.

Anonymous said...

A ver (o haber, jajajaj) Bri, espero no te hagas güey con el depa open party, mira que ya me quedan pocas noches de desmadre y ójalas que una de ellas sea para conocer el Purgatorio. Y eso de hacer el súper está cabrón, sobre todo porque yo ya no gozo de los valiosísimos vales y entonces tengo que asaltar a mi mujer para que ella se moche y así la libremos cada mes. Coincido con la recomendación de Pepetoño, aunque sabiendo que a la chela no le entras casi, lo mejor será tener ahí un whisquilucan o un raspberry para cuando te caiga bien servido a las cuatro de la mañana, me vale madres tu negativa a esos casos, sé que me recibirás. Un abrazo.
CARNI BOY

Alejandra Benitez said...

Bien por independizarte, hoy aprenderás el valor de un peso en la bolsa, ahora sí vas a entender porque el teléfono se hizo para acortar distancias y no para estar como vieja chismosa, porque debes apagar las luces cuando no las usas y hasta porque debes racionar el uso del gas y el agua.
Enhorabuena y ya no hagas tantos corajes, no vale la pena.
De verdad, como dice el Tuca Ferretti, hay peores cosas en el mundo porque preocuparse que clavarse en problemas triviales.

Suerte

Xun said...

Mucha suerte Mike. Eso de empacar es lo peor que hay, uno nunca sabe como chingaos entra tanto en un cuarto.
Ya quiero conocer el Purgatorio, pago por ver.