Thursday, December 28, 2006

Unas por otras

A medio noviembre me regocijé con la compra del momento: boletos de los Killers justo el día que salieron a la venta. Al mismo tiempo, Inphi se retorcía porque en teoría iría al Mundial de Clubes a ver el ridículo del América y se perdería tan esperado recital. Sin embargo, por ahí de fin de mes se dieron dos noticias casi simultáneas. Inphi se quedó con las ganas de ver la goleada del Barsa por razones cómico-administrativas y la Conmebol anunció olímpicamente que la Final de la Copa Sudamericana, misma que acudiría a cubrir, se celebraría, ¿por qué no? (taraaaaaaaán)... ¡el 13 de diciembre!

Hoy a la distancia no me quejo ni tanto. El Tuzo es gigante, enorme, sublime y disfruté ese partido como pocos, pero debo aceptar que el hecho de que el concierto de los Killers fuera el... ejem... 13 de diciembre, hizo que mis tripas se tornaran color verde guácara de antro. ¿Cuántas veces en la pinche vida se pueden conjugar dos eventos tan majestuosos y, por ende, que uno no se pueda partir a la mitá?

Obviamente a uno sólo le queda chingarse, o mejor dicho, chingarse y encontrar una buena justificación de vida que no nos amargue el caldo. Y después de horas y horas de avión llegué a una espectacular conclusión: no se puede todo en la vida.

Sé perfectamente que dicho enunciado es producto de una técnica milenaria del ser humano. Eso que el tío Portnoy llama "el bello arte de predecir el pasado". No se puede todo en la vida. No pues sí. Y el "unas por otras" es la frase hija de la anterior. O sea, como no se puede todo en la vida, "unas por otras". Aaaah ya. Y ya para redondear esta sabiduría más cabrona que la mayéutica, después viene un... "así es esto". Y olé.

Ya en serio. Últimamente he caído en la cuenta, mediante un gran intento de madurez, que la pinche vida es muy chingona si logras disfrutar lo que tienes sin lamentarte por lo que no puedes tener (como el triunfo del Tuzo por los Killers). Es cierto que a veces la vida no es tan justa y que muchas veces sales perdiendo. Que en ocasiones duele que te quiten lo que ya tienes y que te entreguen lo siguiente después de mucho tiempo. Ése es el caso en el que uno no controla la situación. Más cabrón todavía es cuando uno opta por botar algo para correr cierto riesgo. Ahí suele ser cuando sale el payaso y te carga sin piedá.

Unas por otras. La libertad de vivir solo vs. la comodidad de ser un arrimado. La chinga que implica trabajar para tener dinero vs. la huevita rica sin un peso en la bolsa. Vender periódicos a costa de un chisme vs. ganarte la credibilidad día a día (sin chismes). Muy a la Fahrenheit 451, la pesadumbre del pensamiento vs. el comfort del que corretea. La seguridad de lo cotidiano (que a veces harta) vs. la inestabilidad de lo efímero (que a veces sorprende). To think or not to think.

Unas por otras, no se puede todo en la vida. Y como no se puede todo, yo tomé una decisión. Dije adiós al Pingüi, mi primer coche adquirido desde mi bolsillo, para darle paso al Avispón, que ya de entrada me dio buena suerte. El Pingüi se fue, pero no se fue. Gracias por todos los recuerdos.

Para Rolando del Bosque y su señor padre, orgullosos vendedores de tan digno vehículo.

3 comments:

Alejandra Benitez said...

Vamos a extrañar al Pingüi, ya era parte de la familia de Reforma. Enhorabuena por tu nueva adquisición, bien por ti.
Y como bien dices, en la vida no se puede tener todo, cuando se logra, puede ser súblime.

l'aldo said...

así es esto mi buen, al avispón lo tendrás que presentar... quizá en una salida de a cuatro ehhh papá, ahí te lo dejo de tarea

Anonymous said...

No conozco al Avispón, pero ojalá y el debut haya sido apoteósico.
Hay que ponerlo de una vez en plena actividad y sin mesura. Para eso es.

Con respecto al Tuzo mata Killers, así es la vida. Malo sería que tuvieras a U2 y a Franz tocando el mismo día en la misma ciudad.