Friday, December 08, 2006

¿De qué lado bloggea la iguana?

¿Por qué la gente abriría un blog?

Creo que de entrada habría que remitirnos a la pregunta, ¿qué coños pasa con Internet que sigue siendo tan cool? Han pasado 10 años o más desde la aparición del medio y no nos deja de parecer futurista, innovador. De ahí que sigamos metiéndonos a Internet con singular alegría, incluso cuando no tenemos ni madres qué hacer. Y luego pónganle que blogspot (o el que quieran) hace que crear una página sea tan fácil como amarrarte las agujetas, pues violá.

Una vez lleno el requisito físico-técnico, viene la esencia de la razón por la que abrimos un blog: somos seres humanos y requerimos atención. De repente descubrimos que el mundo entero puede leer lo que pensamos de la vida, y eso nos vuelve locos. Y en esto cuento también a quien no tiene ni puta idea de cómo escribir, o siquiera escribir sin faltas de ortografía.

Pero olvidemos esas sutilezas. Por unos segundos, alguien (quien sea) se toma la molestia de leerte, y mejor aún, hay quien te regala unos segundos más de su tiempo para dejar un mensaje o comentario (hay quien se muere por hacerlo, pero no se anima… ya lo hará). ¿Cómo describir la sensación del bloggero cuando ve por primera vez la leyenda “1 comment”? (después de 10 refresh seguiditos). Aceptémoslo, es placentero. Y luego, con constancia y algo de ingenio, los comments crecen en número y volumen. Olvídate.

Pero volviendo a la primera pregunta, ¿por qué la gente abriría un blog? ¿Realmente es tan importante lo que tenemos que decir al mundo? (Obvio sí, éste es sólo un discurso, jaja). ¿Por qué alguien como WJ Porter y el maestro Feben, tan, ejem, postmodernos personajes mexicanos (discúlpenme), se tomaron la molestia de convocar a una reunión de verdaderos bloggeros, esos a los que no les interesa el número de comments? ¿No les interesa? De verdad, me hubiera rayado ir y escuchar lo que tienen que decir outloud un grupo de bloggers, porque siendo sincero, ando bloggeando un poco sin tener claro porqué lo hago.

Yo lo hice básicamente por una razón: un día quise escribir algo que no fuera una crónica del Pachuca y no pude, lo cual me frustró demasiado. Es decir, ¿escribiendo diario, comiendo y viviendo de la palabra, y sin poder expresar por escrito lo que pienso en realidad? Así me agarré las rodillas, abrí el blog y el resto es historia. Hoy puedo decir que ya me solté y que U.N.I.C.O. logró su cometido, pero es un hecho que hay más razones de fondo: las de los demás.

Así que ven y quítate la máscara, chéncheche, cuéntaselo al Chanfle y debatamos todos. Lo peor que puede pasar es que todos nos encueremos en frente de todos. ¿Y? Si ya nos leímos, da lo mismo.

Para Salvador Leal, ese mítico personaje del que tantas referencias he escuchado y con el que me gustaría conversar algún día.

12 comments:

W.J. Porter said...

Ejm... ¿Eso de (ejem) personaje posmoderono es (ejm) insulto o cumplido? De la reunión: las chicas platicaban de estrogenales blogs sobre mujeres gordas, los machos hablabamos de política y aquel que nos convocó desapareció para ir a ehcar un polvo. ¿Por qué tengo un blog? Porque no me alcanza para ir al psicólogo. ¿me importa el número de comments? Me emocioné la vez que casi llego al 10, pero hay otras maneras de medir el impacto. ¿UNICO es LA onda? SI.

Anonymous said...

"¿Qué coños pasa con Internet que sigue siendo tan cool?"

Sencillo, mi estimadísimo Briseño... Internet sigue en pañales. Es un medio donde la innovación es la constante, por eso los ojos nos brillan cuando podíamos recibir un correo en segundos, cuando le empezaron a meter audios y videos, cuando pudimos hacer operaciones bancarias (que por lo que leí no son tu fuerte) y conocer gente de cualquier parte del mundo (con su alta dosis de riesgo)...

Algún día no muy lejano podremos pedir una pizza por Internet y recibirla en menos de 30 minutos o es gratis.

Y por qué abrimos un blog? Tú ya lo experimentaste, yo llevo más de dos años con ello: por la maravillosa sensación de la impunidad.

Un abrazo, pronto nos veremos en la redacción.

Anonymous said...

Pues no lo sé, lo que te puedo asegurar es que yo leo los blogs de quienes realmente tienen algo qué decir, o por lo menos algo que me permita reír un poco y pensar en qué pasa por la mente de las personas.
Podría decirte que las carcajadas cuando leo tú blog o el de mi marido son bastante fuertes.
Las cosas que pasan por mi mente cuando a través del blog empiezo a conocer a personajes extraños que uno cree que sólo existen en El Lobo Estepario. De lo que estoy segura es que leyendo te permite abrir una minúscula parte del mundo y conocer otras realidades, otras mentes, otros espacios, igual que internet...

Anonymous said...

Me presento como uno de los que te lee y no ha dejado comentario a pesar de que he reído estúpidamente con el recuento de la mamá del Netkey y lo surreal de los viene vienes (personajes que simplemete aborrezco).

Los blogs son la máxima representación de la tan invocada y tan madreada libertad de expresión. Cualquiera dice lo que se le antoje. Tiene sus riesgos, todavía no hay cura para la estupidez.

Yo escribo por escribir y para mantenerme cerca mientras estoy en Gabacholandia. Tu blog me recuerda a México. sigue escribiendo porque existen más lectores anónimos.

Anonymous said...

El paso del bluff al blogg ha sido para:
a) conjurar auto-prejuicios
b) mandar mensajes codificados y a distancia
c) ejercitar la pluma
d) para divertirme, si no qué chiste.

Sería interesante preguntar también qué blogg inspiró a cuál. Mi respuesta es contundente.

José Antonio C. said...

¿Por qué tengo un blog?
Porque soy de la era pasada y jamás tuve un diario. Porque me la vivo escribiendo y nunca escribo de mí o de lo que pienso de cualquier cosa. Porque de repente me suelto y me salen cosas que seguramente sólo a mí me importan, pero me gusta ver que alguien me conteste y opine al respecto. Porque un día entré al tuyo sin saber qué era, luego al de Carrillo, y luego, por una invitación reiterada al de Yiorch, y terminé por hacer el mío.
Es decir, que tú eres el culpable, y aunque me encanta recibir comentarios, no me gusta estar jodiendo al prójimo con que me lean.

humantree said...

A mi más que escribir, me gusta leer a gente como usté y Mr. Porter y el H. Salvador Leal... pero también tengo un blog donde de repente comparto ideas.
Creo que además de la libertad, el 'contacto' con los demás y la gran variedad, el blog es un ejercicio que a sus dueños nos permite no atrofiarnos con esto de las palabras... y a todos los demás nos funciona (es el caso de U.N.I.C.O.) como un divertidísimo escape.
Me encanta recomendarlo y ver que mis amigos ya son visitantes constantes. Sí, SI es la onda.

l'aldo said...

sinceramente... porque me metí al blo de marikita cuando le dio flojera explicarme de que se había enfermado y solo me mandó un link... y dije esto es la onda, además de que todos los demás (casi casi, uste no) ya tenían un blo, porque era una buena forma de seguir en contacto con mi amigos en otras latitudes... y porque incluso ahora conozco (a nivel real) a una chica en Chile producto de comments al blo del Juan... eso fue el no va más bloggero

abrazos de l'aldo (el campeón de 11*'s)

Anonymous said...

Cuando el tema abordado es soberbio, interesante, arrogante o estúpido con estilo, pero en cualquiera de los casos un tanto divertido y bien escrito, nada más importa, sin duda en el caso de U.N.I.C.O. no debería haber mayor problema si te firma uno o si firman 200, pero apoco no se siente relindo cuando entras y ves no uno ni dos, sino 10 o 20 comentarios?... impactaste!

Y mientras me diviertas!

Salvador said...

chas!!
yo llegué y me quedé picado con el blog hasta que me encontré con una dedicatoria a mi persona.
qué puedo yo decir...

cuando quiera nos echamos un café o -mejor- una chela.
sé por experiencia que los bloggers son los mejores conversadores.

Anonymous said...

¿Por qué un blog? Por el gusto de poder plasmar cosas de uno mismo sin necesidad de recurrir a la pirámide invertida o al Manual de Estilo. Porque también, aceptémoslo y como ya lo dijo el "maiki", nos envanece leer los Comments que recibimos, aunque sea uno.
Flack

TORK said...

Pero olvidemos esas sutilezas. Por unos segundos, alguien (quien sea) se toma la molestia de leerte, y mejor aún, hay quien te regala unos segundos más de su tiempo para dejar un mensaje o comentario (hay quien se muere por hacerlo, pero no se anima… ya lo hará). ¿Cómo describir la sensación del bloggero cuando ve por primera vez la leyenda “1 comment”? (después de 10 refresh seguiditos). Aceptémoslo, es placentero. Y luego, con constancia y algo de ingenio, los comments crecen en número y volumen. Olvídate.

Curiosamente esa sensación nunca desaparece. Siempre da gusto ver que alguien se tomó el tiempo de decir algo. Y siempre será simpático y curioso que, en las entradas en las que el dueño del blog se esmera más, es precísamente una entrada que nadie pela, mientras que aquellas entradas que hacemos al chingadazo son las que pegan.

Yo lo hice básicamente por una razón: un día quise escribir algo que no fuera una crónica del Pachuca y no pude, lo cual me frustró demasiado. Es decir, ¿escribiendo diario, comiendo y viviendo de la palabra, y sin poder expresar por escrito lo que pienso en realidad? Así me agarré las rodillas, abrí el blog y el resto es historia. Hoy puedo decir que ya me solté y que U.N.I.C.O. logró su cometido, pero es un hecho que hay más razones de fondo: las de los demás.

Curiosamente yo me inicié en eso por invitación de alguien más y practicamente escribía por encargo. Me aburrí y decidí crear un espacio donde pudiese decir lo que me diera la gana, sin restricciones de ninguna clase.

Así que ven y quítate la máscara, chéncheche, cuéntaselo al Chanfle y debatamos todos. Lo peor que puede pasar es que todos nos encueremos en frente de todos. ¿Y? Si ya nos leímos, da lo mismo.

Paradójicamente el blog cierra, o por lo menos limita, la posibilidad del debate y la discusión. El dueño del blog es y será el que determina el curso de la discusión y pararla en seco cuando le dé su gana.