Wednesday, July 02, 2008

RIP 55 43 49 22 RIP

Era tan distintivo de mi casa como los sillones tapizados por mi abuelo y las bomboneras rosas moldeadas por la abuela que si tuvieran boca te escupirían de lo groseras que están. Fácil de aprender, o mejor dicho, difícil de olvidar. Pero ya estuvo, se esfumó, babai.

En la era pre celular, el 55 43 49 22 fue el teléfono que dí a tantas y tantas personas. Cuando todavía aplicaba el 'Hola, buenas tardes señora, ¿me podría comunicar con Miguel Angel?... Gracias señora, gusto en saludarla'. Ahí llamaban. Todavía me tocaron años en los que era 5 43 49 22. A mi mamá le tocó que fuera 43 49 22 (de ahí su desagradable costumbre de dar así los números telefónicos en una época en la que ya había uno o dos dígitos más, así que había que cuestionarle si era con 5 o 6, y luego si con 55 o 66 o cualquier otro número que empezara con 8 por los mamadores de Axtel).

Y ahora, por culpa de unos pinches delincuentes de mierda, el número tuvo que ser cancelado para dar paso a otro desconocido. Quién sabe si estará bonito. El otro acababa con 22, dos patitos, dos '2', qué maravilla, chingao.

¿Qué tal si nos toca un 57 96 31 29? ¡Puta madre, nadie se lo va a aprender! O un 58 96 39 77 ¡Carajo, cero cool!

En fin. Mientras, Réquiem por el 55 43 49 22. Digamos que son my very own LOST numbers. Snif snif.


Para los hijos de mil putas que provocaron esta desgracia. La porra los saluda: CHINGUEN A SU MADRE.

8 comments:

Mac said...

Cómo estuvo eso? A poco ya se roban números telefónicos?

IN PHIDELIO said...

Si mi memoria no se ha atrofiado, recuerdo mi número en San Gabriel (1987-1990): 6711878. También el de Mantúa: 56790479 (1994-2004). Un día llamaré a mis ex casas para ver qué están haciendo esos invasores ahí.

José Antonio said...

5 23 42 37, ese el mi número perdido ttras 25 años con él

e. said...

5 44 07 05

e. said...

sniff...

Livier said...

En mi excasa también pasó eso y tuvimos que dar el adiós a un número que siempre había acompañado a la familia, o sea, hasta se mudaron con él, antes de que yo naciera, yo todavía lo recuerdo, y me atrevo a decir que algunos amigos también, y eso que fue hace unos tres años como mínimo, ahí te va: 5763 1986.

Después vino uno con 22, no me envidias?

Ciao!

Sergio said...

Ah cabrón, estoy sorprendido igual que el buen Mac. Acaso se trata de un nuevo robo, será que no me llegó esa cadenita de mail advirtiendo de la innovación rateril?

Lo que sí me hiciste recordar fue esos años en los que mi mamá o mi papá me gritaban para avisarme que tenía una llamada, y luego medio se enojaban porque me tardaba, por eso mejor pedía que me llamaran a cierta hora en la que sabía iba a estar solito...iiiuuuuu.

Saludos

fa* said...

jajaja me uno a la porra!

yo también sentía nostalgia por mis números de teléfono que dejaba en cada casa.