Wednesday, May 21, 2008

Nueve veces dolor

Hace siete años que no lo sentía. Es un licuado de desolación, decepción y tortura. ¿Por qué uno se empeña en gestar lo que por lógica será un negocio en el que perderás 9 de cada 10 veces? Uno labra poco a poco el muro de la pasión, y cuando se derrumba inevitablemente piensas ¿por qué? ¿vale la pena? ¿es importante para tu vida? ¡No! Pero aun así lo haces... de eso se tratan las pasiones. De dejar bajo llave la calma en el clóset y sorrajarte de sopetón una dosis de dolor dolor dolor dolor dolor dolor euforia dolor dolor y dolor.

Y esta vez, tocó dolor.

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En el 2001 fueron los penales del Boca Juniors vs. Cruz Azul. Difícilmente habrá nuevamente en el futbol mexicano una empatía como la que recolectó el Azul de aquella temporada. Un fenómeno irrepetible, porque siempre hay personas (y me incluyo) que desertan del fervor patriotero si el equipo mexicano que juega ante un extranjero es blanco de su repudio. El día de la Final estaba en casa de una ex novia (que no recuerdo si entonces era mi novia o todavía ni eso, o ya era mi ex novia). Salvo dos o tres cuadernos, todos los demás, valga la verdad, son revillamelones para el fut. Y de las cosas que más me purgan en esta vida es estar entre villamelones cuando uno vive un evento con pasión desbocada (lo descubrí ese día) porque el dolor pasional aflora y es una aventura personal contra la adrenalina, una odisea que nadie más puede entender.

En fin. El caso es que tras las fallas en los penales me dolió el estómago. Ese sentimiento, en esa macro dimensión, sólo me había estremecido así tras la Final del 95 contra Necaxa. Carajo. Uno se pone hípersensible, cualquier comentario común y corriente puede desatar una furia que socialmente en incomprensible. Lo que se busca no es consuelo, sino... empatía. Pero no la típica que ejecutan las mamás. Perdón, las mamás mexicanas. Ya hijo, aipa' la próxima / bueno hijo, hicieron su mejor esfuerzo / ya hijo, hay cosas más importantes en la vida. No no, es un empatía que sólo pueden brindar quienes han vivido algo similar.

La amargura de una derrota deportiva es prima hermana de la que provoca el amor. Uno no quiere ver a nadie en un determinado tiempo, pero igual tienes que tragártela y salir a trabajar, comer, convivir, seguir viviendo. Invade el deseo de desahogarte, tal vez de llorar y golpear algo, maldecir sin saber exactamente qué o a quién: si a la suerte, al destino, al rival o la vida. La tragedia humana es muy cabrona. John Terry se había repuesto de una dislocación y salvó a su equipo en la línea al minuto ciento y tantos. Era el capitán. Era el capitán en el quinto tiro, y si la metía enaltecía a su tropa y se bañaba personalmente de gloria porque él alzaría la Copa. En vez de eso, se quedó berreando. Uno de los futbolistas más duros que he visto jugar estaba con el puchero del niño chiquito, enrojecido de las lágrimas. Quien haya vivido al menos un poco de competencia deportiva lo habrá comprendido, mas no entendido. ¿Cómo reponerse de algo así? Con inteligencia y muchos, pero muchos huevos.

¿Por qué me clavé tanto con un equipo como Chelsea? No lo sé. Pero, ¿no les digo?, la pasión deportiva brinda cuestionamientos idénticos a los del amor: empezó por el color. Luego, un partido de Champions contra el Arsenal en tiempos de Ranieri, luego otro y otro, y otra Champions y una Liga, y otra... y luego esto. Igual que cuando te clavas con alguien, y luego ya no sabes ni cómo salirte, porque estás a la mitad del puente y cuando volteas para los dos lados ves 1) que el punto de partido está muy lejos, y 2) que la llegada se siente muy cerca. Pero es sólo un feeling, no tienes la certeza. Y en el futbol no existe esa 'meta'. El camino es eterno. En ese trayecto, el golpe de hoy ha sido durísimo, lleno de dolor.

Pero como faltan otros ocho, mejor me aguanto. O bueno, podría declinar esto de las pasiones. O no. Mejor me aguanto.


En honor a las pasiones que nos desbordan y nos retan a sobrevivir en el mundo racional.

14 comments:

jbriseño said...

venga migue si no fueron los "blues", seguro lo logra el azul, tiene que ser el AZUL

Sergio said...

Entiendo perfectamente el dolor mi estimado Bri, es de la chingada estar tan cerca de un triunfo así de importante y por algo que uno no termina por explicarse, se escapa.
Y sí, hay que comérsela. Aguantar a toda la bola de cabrones que hacen comentarios para joder aunque no le vayan al equipo que finalmente ganó. Es decir, que nada más te desean el mal, sin entender la pasión que hay y el martirio que se padece con una derrota de esa magnitud.
En esta ocasión estaba del lado del Chelsea, fue mejor, pudo ganar en tiempo normal, pudo ganar en el alargue y debió ganar en penales... pero pinche suerte de Terry. Fue muy triste esa imagen.

Un abrazo

Anonymous said...

te refieres al chelsea???? jejejejeje
eternos perdedores!

Anonymous said...

burlón burlado

Mac said...

Sería muy hipócrita de mi parte celebrar porque ganó el ManU, porque el rival histórico de mi Liverpool es ese precisamente.

Y entiendo tu punto de la empatía. En algún punto de esta tarde, mi hermano, sus amigos y yo recordamos esas tardes amargas con los Pumas y el silencio que nos ocupa tras la derrota. Duelen más las palabras "lo siento" que "te chingamos".

Pero no lo voy a negar. Celebré como un gol (de Pumas, del Liverpool, del Real Madrid, del Nápoles, léase mis equipos) la expulsión de Drogba y que Terry fallara ese penal.

in phidelio said...

Como sucedió a lo largo de un buen tramo de la Champions, nos juntamos Mike, Mara y yo a ver la Final ayer. Vaya juego.

Que no me cae el Chelsea, está claro. Que a Terry le ha caido encima la tragedia, ni duda. Que Drogba es un tipo incapaz de trascender cuando se le necesita en el "juego grande", ni siquiera lo sé porque se hizo expulsar antes de tiempo y de lo más pussy. Ni siquiera le pegó bien.

Ser buen equipo... ni duda, pero ganar la "Champions" es otro pedo. Hoy los Blues lo saben.

Livier said...

Entiendo, siempre es tan conmovedor ver a alguien sufrir, y así como lo vimos ayer peor, fue muy feo y triste, pero ni modo, arriba el Manchester.

Y he de confesar que me da gusto, y no por el dolor, saber que existe alguien más en el mundo que comparta o compartió las mismas penas con Cruz Azul, y mira que salir llorando del Azteca siendo una niña está refeo y ver que todos apoyan a tu equipo, que por fin toodos queremos lo mismo y al final nada está peor y si es con Boca simplemente la muerte. Ya no me siento tan mal por tantas lágrimas derramadas por la Máquina.

Saludos

David el Terrible said...

A ver: fuera sentimentalismos. La Final de ayer represenmtó pura justicia, digo yo.

Ganó el equipo que lo merecía o que al menos pudo haber acabado todo en el primer tiempo aunque Chelsea fue mejor en el segundo.

Yo le voy al Arsenal o sea que pues yo que, pero la verdad es que los 3 villanos de ayer tuvieron su merecdido: Anelka siempre ha sido un maletón, Terry es el clásico capitan rudo que hace faltitas siempre y nunca le va mal (iba), y Drogba sí es caso aparte: lo advirtió mi DT Wegner desde la temporada (diciendo que era un malandrín teatrero, luego lo reafirmó Rafael Benitez y finalmente Sir Alex Ferguson). 3 no estaban mal y, para muestra, la chistosada del morenito ayer. Y en que momento......

l'aldo said...

y qué haces cuando toda esta temporada se termina con momentos así... sin la rambla de canaletes y sin la minerva tapatia tan ridículamente cerca

pues nada añadirte a las empresas de aquellos que quieres... VAMOS AZUL

José Antonio said...

Reescribo esto, ahora para ti que lo padeciste: "La boca queda seca y entre el pecho y la espalda se arrastra ese animal llamado derrota. No hay derrotas dulces, sólo derrotas. Perder es perder y punto".

Ayer también quería que ganara el Chelsea. Cristiano Ronaldo es una vedette, un malabarista inflado y lo demostró, puede ser campeón de la Champions pero es un mamador, como dices tú. Hoy que fácil es decir "le voy al Manchester", hoy no cualquiera está orgulloso de ser Blue.

Anonymous said...

ese josé antonio es tu tio o algo? siempre sale a defenderte,

Anonymous said...

jajajajajaj...el anterior al mío...jajajaja...me pongo de pie.

Ni pedo carnal así como el puto Madrid gano la liga y el Barcelona fue en picada, esta vez el paso a tus pitufos elegantes (ya que los del Azul son los pitufos de poca monta).

Los Reds son campeones de Liga y Champions.

Como bien dice jbriseño, los pitufos de poca monta están a un 270 min de volver a ser campeón, pon toda tu energía en ello, mientras que nosotros (las águilas) estamos a 450 min (paso a pasito para mis queridos americanistas, paso a pasito) de la gloria sudamericana, en caso de llegar y no ganar es fracaso, FRACASO.

se que algunos va a empezar de mamadores, no lo es y es subcampeón de mis huevos, la palabra SUB siempre denota inferioridad.

que es mejor un comandante o un subcomandante, campeón o subcampeón, director o subdirector...nada el SUB significa que no eres mas que una guey, equipo o lo que quieras inferior a alguien mas.

HMI

Jorge said...

Tengo que decirte, mi buen Bri, que la plática que nos echamos respecto a las tragedias de Moscú la tarde del 21 de mayo en la redacción ha sido la mejor plática futbolera que he tenido en muchos meses... Nada de líneas de cuatro o nueves y medio, el futbol es pasión y quien no sabe lo que es sentir ese maldito agujero en el estómago cuando tu equipo está perdido, no sabe de futbol. Gracias a Dios, tú lo sabes y eso te pone muy por arriba de los demás...
Un abrazo y ojalá y John Terry vaya al Real Madrid...

José Antonio said...

Ja, ja, ja. Sí es mi sobrino, ahora que si nadie te pela, también puedo ser tu tío, pero empieza por dar la carita no seas miedosa.