Tuesday, June 26, 2007

La verdadera congoja

Está de sobra añadir otra congoja a la derrota de los tenochcas a manos del (cada vez más poderoso) gaván. Al respecto sólo me gustaría apuntar la incomprensible cautela con la que cada actor del futbol mexicano responde a la pregunta “¿Ya es EU mejor que México en futbol?”. Las esquivas respuestas me dan risa, ternura y poquito de asco. ‘Caray, pues hay que repensar qué es lo que está haciendo México’. ‘Hijo, pues es momento de ponerse las pilas y reaccionar’. ‘Pues es que ya van varias que nos ganan’.

Carajo. ¿Tendrá alguien el valor (o les valdrá) para decir ‘sí, también en futbol Estados Unidos es mejor que México’? Así, sin tapujos ni monerías discursivas. Nadie lo ha hecho y es la respuesta más fácil. El punto es que también es la más dolorosa.

A veces me pongo a pensar qué tan trascendente es escribir de futbol cuando en este País hay taaaaaantas otras cosas que requieren mayor atención por la trascendencia inmediata de sus repercusiones (corrupción, inseguridad, desigualdad…). Sin embargo, cuando se adhiere un ejemplar más a la larga lista de yameros, me cae el veinte de que el futbol es el fiel reflejo de la mediocridad que representamos como nación entera.

Fíjense, es un círculo vicioso. Todos coincidíamos: con esta generación de exitosos jugadores y con Hugo de líder, ni el gavacho nos puede ganar. Ajá, pero no contamos con la """astucia""" de la bolita de lidercetes de este Tri (encabezados por el huevostibios de Márquez) que en vez de cerrar filas se comportaron como la bancada del PRD y decidieron boicotear al Penta. ¿Por qué? Pues simplemente dijeron el mexicanísimo ‘antes nos chingaste, ahora te chingamos’. ¡Braaaavo!, pero la verdad es que no tienen madre. Y en el partido contra EU jugaron bien, pero les faltó ese cachito de concentración que seguramente desperdiciaron en tirarle a Hugo. Y no es que Hugo sea una inocente palomita. De hecho, él también regó el tepache durante cuatro años cuando estuvo duro y dale con que él era el u.n.i.c.o. capacitado para guiarnos a la gloria. Ya vimos que no.

Ahora resulta que La Volpe es el más prudente. Él tampoco es una monedita, pero tenía razón en muchas cosas que nos decía y que nos enojaban. Que el mexicano es muy sumiso y que debe creérsela para tener éxito. Ay noooo, nosotros porquéee, pinche argentino quién te crees. Pues ahí la ven.

Tons, volteamos a ver el deporte nacional y encontramos que son contados los chinguetas de chinguetas a nivel mundial. Lorena Ochoa no tiene compasión de nadie, ni de Sorenstam que llevaba cinco años seguidos sin que nadie le hiciera sombra. Mmmmm… déjenme ver, José Cristóbal ganó en el último Mundial de Canotaje y descubrimos otro garbanzo (lo digo en sentido figurado y literal, el tipo es muy guapo). Mmmmm, a ver, a ver… en el Mundial de TKD conseguimos tres medallas, nada mal. ¿A alguien se le ocurre otro más?

En tenis desaparecimos del mapa en cuanto se retiró Leo Lavalle (y eso que a nivel ATP nunca fue una verdadera referencia de respeto). En el béisbol, quitando a Vinny Castilla la década pasada, nadie deja de ser joyita de una temporada (Loaiza, Cantú, Rodrigo López, ¿quién sigue?. En tocho, ahí van Pruneda y Cantú, pero no han hecho nada todavía. En el básquet, Nájera se ha eternizado en la constancia, pero nadie viene a sustituirlo y pa’colmo, las grillas en la Federación correspondiente han frenado que haya una selección decente a su alrededor. En atletismo, Ana fue lo máximo tres años y tendremos que esperar otros dos siglos para que nazca otra como ella. En automovilismo, Adrián se (medio) retiró y ni Mario ni Michel ni nadie tomó su lugar, mientras que los chavitos como Chava y Checo apenas la gente los va conociendo.

¿Qué le hacemos? ¿Cómo hacer que haya más gueyes fregones como éstos mientras EU cultiva deportistas exitosos a puños? Es que está en chino, o mejor dicho, en mexicano. Las escuelas de EU debaten en quitar la comida chatarra de los recreos para que en el 2º “A” de la Holly Mary School en el pueblito de Crunching Town de Iowa haya 8 medallistas olímpicos en vez de 6. Acá estamos preocupados, básicamente, en que nuestros chavos coman bien. ¿Cómo hacerle si nos asustamos cuando vemos cualquier rasgo de excelencia? ¿Cómo hacerle si nos espanta, y peor aún, nos marea demasiado ser los mejores en algo, y luego pensamos que tenemos el derecho de echar la hueva y tirar por la borda la esperanza nacional (Pardo, Salcido, Osorio…)?

Ya no me voy al todavía más preocupante cuestionamiento de ¿qué es México para el mundo? Sencillo: nada. Pregunten en Europa por México y oféndanse cuando les dibujen un sombrero, pero ni se achicopalen, porque es el equivalente a cuando nosotros dibujamos un coco cuando nos preguntan por Bahamas.

Y alisten los jitomates cuando les diga cuáles son actualmente los representantes mexicanos más exitosos a nivel masivo en el mundo… los cineastas mexicanos (el Negro, Cuarón, Del Toro y todas sus tropas) y sí... RBD. Revisen las noticias de lo que causan en EU, Sudamérica y ahora España, y luego le seguimos discutiendo.


Para Israel Hernández, la persona que más me ha enseñado a ser reportero, reportero de verdad. Que se devore el cuadro y se convierte en un real experto de la tele.

3 comments:

Anonymous said...

Este BlogSport si merece un comment mio, y estoy de acuerdo contigo carnal, desgraciadamente asi somos, me incluyo por ser mexicano, no por otras cosas; pero no te enojes, los gringos como te dije y tu mismo mencionaste, han sido campeones en todo, y algún día, tal vez no muy cercano, serán del Mundial de Fut!!!! y a huevo, antes que México, primero se necesita carácter y mentalidad, cosa que por falta de cultura, y miles de factores no tenemos...he dicho a la v... todos!!!

In phidelio said...

Los gringos nacieron para joderse a los mexicanos, entre muchos otros países y equipos del mundo.

Juan Escutia es el primer gran perdedor de la Concacaf. Él nos marcó y nadie lo menciona.

Desde su caída (tropezón) en 1847 hasta el gol que falló el "Bofo" en 2007, se escribe la historia de EU y México.

Fuck it!

José Antonio Cortés said...

Lo peor es que de la victoria de Estados Unidos sobre México no se enteró ni el 5 por ciento de la población gringa y acá lo sufrió el 99.9. ¿Para qué nos enojamos? Los futbolistas cobran igual y la humillación la borran con un cheque, mientras que a nosotros ¿quién nos paga el coraje?