Tuesday, September 01, 2009

Adiós al Avispón

Ahí se quedó en División del Norte. Todo guapo y sucio y mallavado como siempre. Vendido después de tres años de servicio al prójimo a un comprador que lo bienvenderá a alguien más, que gozará de la nobleza de su motor.

El Avispón, nombrado así por verde y nalgón, fue el sucesor del Pingüino, un Jetta Blanco 98 que fue nombrado así porque los pingüinos son blancos con la panza negra (ya sé, alguien me dijo que los pingüinos más bien era negros con la panza blanco, pero ni pedo, ya tenía nombre. ¿A poco a alguno de ustedes les cambiaron el nombre cuando vieron lo feos que eran? ¿Ah verdad, cabrones?).

Bueno. El Avispón fue adquirido en un lote de Lindavista. Fui con Bobby a finiquitar la operación. Su vendedor era Droopy, el perro tranquilón. Y de ahí, fue partícipe de cientos de pedas, fiestas, trayectos, escenitas, escenotas, cachondeos, e incluso un día dormí en él cuando el pedorro de mi hermano no me abrió la puerta de MI departamento.

Nunca lo choqué. El peor rozón que le di fue uno saliendo del estacionamiento del Purgas, rumbo a un encuentro matutino con Ari. Nunca se lo arreglé, y así lo vendí. Noble nave que me ayudó en mi mudanza de Eugenia al Purgas y de ahí a la Casa de la Bugambilia. Jamás me dejó perder el control a pesar de conducir varias veces en estado de ebriedad. Eso es un coche con aura.

Gracias Avispón, gracias por ser mayor patrimonio durante tres años. Siempre te recordaré con la nobleza que actuaste, porque aunque tus balatas estaban de la chingada, jamás me mandaste a un barranco o algo similar. Gracias por cuidarme, y por ayudarme a conquistar lo conquistable. Gracias por no verte tan sucio a pesar de que no te lavaba ni cada 15 días. Gracias por no repelar. Gracias por ser tan ahorrativo de gasolina. Gracias por aguantar vara a pesar de que no te guardaba en garage. Gracias porque nunca te robaron nada. Gracias por cuidar a mi hermano.

Gracias por todo, gracias.


Para la fuerza divina que me mandó esa chingonería de coche.

P.D. Próximamente, la nueva adquisión (con su respecto apodo, claro).

3 comments:

Antonio said...

conmovido casi hasta el lagrimeo..
gracias avispón q pase su suerte al heredero.

Anonymous said...

lo mas que recuerdo de el, fue el día que me pasaste por mi para dejar el mio con Siggy, de ahi a desayunar una ricas kekas que a la postre terminaron en la banqueta...jaaaaajajaj

Ninja y su hna, que onda? se mudan o se subastan?

HMI

Miranda Hooker said...

Yo cada dia me convenzo más de mi coche es una extensión de mi cuerpomente.

Despedirse conscientemente siempre trae buena vibra.